Ayuda a Domicilio: Fuente Vaqueros, prosigue la lucha por un empleo estable y de calidad.

Ayuda a Domicilio:  Fuente Vaqueros, prosigue la lucha por un empleo estable y de calidad.

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La lucha del Sindicato Andaluz de Trabajadores y Trabajadoras (SAT) por la estabilidad en el empleo de las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) prosigue de manera exitosa. Una vez más, una trabajadora consigue romper la dinámica de abusos y contratación fraudulenta por parte de una administración pública como es la realizada por el consistorio de Fuente Vaqueros.

Ante la demanda presentada por el SAT contra el Ayuntamiento de Fuerte Vaqueros, el tribunal de lo Social número 3 de Granada dictó sentencia el pasado 6 de septiembre reconociendo la relación laboral de otra trabajadora como personal laboral con contrato indefinido del ayuntamiento de la Fuente.

Se da el hecho de que la trabajadora -con una relación laboral y sin interrupción de diez años con el ayuntamiento a base de contratos “por obra o servicio” desde el 17/08/2009 – por lo que la sentencia establece que:

«Como tiene declarado nuestro Tribunal Supremo, el legislador ha mostrado su decidida preferencia por el contrato indefinido como instrumento jurídico eficaz destinado a dar garantía de estabilidad al trabajador y en este sentido, el Estatuto de los Trabajadores, en su art. 15, establece una presunción a su favor y la sanción consistente en una novación de los contratos temporales celebrados en fraude de Ley, que se transforman en indefinidos (Sentencia del Tribunal Supremo de 23-10-1984 entre otras), admitiendo asimismo el propio art. 15 E. T. y como excepción, la temporalidad tan sólo en aquellos casos específicos que en el precepto citado se enumeran, debiendo subrayarse que la contratación temporal precisa el cumplimiento puntual de los requisitos que la normativa que la autoriza exige y que, de no concurrir tales condiciones, la contratación temporal resulta proscrita por nuestro ordenamiento, tanto cuando se emplea de forma directa y manifiestamente contraria a la ley por no basarse en las causas legalmente previstas, como cuando se ampara en una de dichas causas sin real y efectiva existencia que justifique la temporalidad del contrato, lo que conduce a equiparar dicha situación con la primera de las descritas, pues tampoco en este caso existe causa de la contratación temporal».

También estima el Tribunal que :

«Sentado lo anterior, los argumentos que da el Ayuntamiento para justificar la temporalidad de los contratos no pueden ser tenidos en cuenta pues con independencia de la alegada falta de competencia del Ayuntamiento en materia de ayuda domicilio y de la normativa en materia de financiación de dicho servicio cuya gestión ha asumido deforma directa en virtud del Convenio de colaboración entre la Diputación de Granada y los Ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes y las Entidades Locales Autónomas de la provincia de Granada para el desarrollo del Servicio de Ayuda a Domicilio previsto en la Orden de 15 de noviembre de 2007 por la que se regula este servicio en la comunidad autónoma de Andalucía, lo cierto es que la actividad para la que viene siendo contratada la actora constituye la ordinaria o habitual de la Corporación y lo único temporal es la persistencia del convenio y la forma de financiación, que no la obra o servicio, lo que conlleva a estimar que ningún óbice existe para que el Ayuntamiento hubiese acudido a la contratación indefinida pues se trata de la prestación de un servicio atribuido a la competencia de los Municipios, como se deduce del artículo 25.2.e) de la LEY 7/1985 de 2 de abril, reguladora de las Bases del Régimen Local (EDL 1985/8184)».

Desde el Sector de Ayuda a Domicilio del SAT nos felicitamos por una sentencia que estima en su totalidad la demanda interpuesta por el Sindicato Andaluz y, en consecuencia, declara que el vínculo laboral existente entre la demandante y la Corporación Local demandada es de duración indefinida no fija.

SAT Granada.

Sector del Servicio de Ayuda a Domicilio

 

 

1487240125_641388_1487240227_noticia_normalALGUNAS REIVINDICACIONES DEL SAT RESPECTO A LA AYUDA A DOMICILIO.

Teniendo en cuenta la labor que desempeñan los /as profesionales del Servicio Ayuda a Domicilio para la sociedad en su conjunto y prestando sus servicios para una parte de la ciudadanía más vulnerable, lo que se les exige para poder realizarlo, con profesionalidad y vocación, es por lo que consideramos y reivindicamos:

1. Una nueva orden orden de regulación del Sad; atendiendo a las necesidades reales de las personas prestatarias, incrementado las horas de los servicios(son dependientes que necesitan más tiempo para poder realizar una actividad y los auxiliares también para poder prestar un servicio de calidad y sin riesgos físicos o psíquicos para ambos).

2.Blindaje de la ley 39/2006 de 14 de diciembre, al considerarse un derecho subjetivo en su artículo 1.

3. Municipalización o remunicipalización, al ser un servicio de titularidad pública, su gestión también lo debería ser. Mecanismos para ese control y exigir el cumplimiento de los derechos laborales de sus trabajadores.

4. No licitaciones a empresas incumplidoras y/o sancionadas. Respetar y cumplir el Convenio colectivo del sector respecto por ej:

a) Sueldos, trienios, complementos salariales, de peligrosidad, penosidad, ante agentes biológicos (covid_19),químicos, psíquicos, físicos. Prevención de Riesgos laborales.

5. Reconocimiento de Enfermedades profesionales,( por las diferentes tareas de cargas, realizadas mayoritariamente por solo una persona sin ayudas técnicas)

6 .Edad de jubilación a los 62 años, por el tipo de trabajo realizado.

7. Revisión salarial anual.

8. Estabilidad y conciliación laboral en el empleo.( No se puede hacer con jornadas fraccionadas en 3 periodos, como marca el reglamento por ej de la Diputación de Granada. Y en el convenio colectivo 2.

9. Formación continua para los trabajadores.

10. Establecer una jornada laboral mínimo 37 h/s.. por la pecularidad del trabajo a desarrollar. Evitaría costes a la Seguridad Social y a empresas por I.T.

11. Equiparación con el sector de la Sanidad .

PRIMERA SENTENCIA GANADA CONTRA CABANA TAPAS S.L.U.

PRIMERA SENTENCIA GANADA CONTRA CABANA TAPAS S.L.U.

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El Juzgado de lo Social n.º 1 de Granada ha dictado sentencia favorable al primer trabajador que interpuso demanda contra CABANA TAPAS SLU, empresa cuyo responsable “desapareció” dejando en el paro a los trabajadores de tres centros de trabajo en Granada.
En la sentencia citada se reconocen al trabajador su jornada real (que era sensiblemente superior a la que figuraba en su contrato), las horas extraordinarias que echaba semanalmente y, además de la correspondiente indemnización y pago de las diferencias, así como el abono de los salarios de tramitación hasta el dia de la sentencia ya que considera imposible la readmisión del trabajador al estar cerrada definitivamente la empresa.
La empresa CABANA TAPAS SLU ( y el empresario chorizo y “a la fuga” ) son condenados a abonar una muy importante cantidad económica y, de no hacerlo, sería el Fondo de garantía Salarial (FOGASA) quien deberá hacerlo.
La empresa dejó en la calle el 30 de septiembre del 2020 a cerca de 15 trabajadores de diversos centros de trabajo que habían permanecido en ERTE y, tras intentar engañarlos para que firmaran bajas voluntarias ( cosa que no consiguieron), fue denunciada a través del Sector de Hostelería del SAT por cerca del 90% de la plantilla.
Desde el Sector de Hostelería del SAT nos felicitamos por esta primera sentencia cuyo camino, a buen seguro, seguirán las del resto de los compañeros denunciantes que, así, recibirán una indemnización de acorde con lo previsto por la ley, recibirán sus salarios hasta el día de la sentencia y verán reconocidas sus jornadas de trabajo reales de trabajo y horas extraordinarias a efectos indemnizatorios y de cotización a la Seguridad Social.

SAT Granada.
Sector de Hostelería y Turismo
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Acto-Homenaje a la HUELGA DEL 70.

Cartel definitivo Huelga construcción 2021

MANIFIESTO “HUELGA DEL 70” DEL AÑO 2021.

( Acto público el jueves 22 de julio desde las 20′ 30 horas en La Caleta)

El 21 de julio de 1970 y todo el proceso desarrollado alrededor de esta fecha y de la Huelga de la

Construcción de 1970, marcan un hito en la historia del Movimiento Obrero en Andalucía y en la ciudad que fue testigo directo de aquellos acontecimientos: Granada.

Cuando la presencia del fascismo vuelve, de mano de los Mass Media, a las instituciones y asistimos al “blanqueo” de las propuestas autoritarias mientras la violencia intolerante aparece de nuevo en las calles, celebramos este acto de homenaje a tres víctimas de la propia intolerancia y del fascismo del que se valen los poderosos para mantener y aumentar sus privilegios.

El asesinato de tres trabajadores a manos de la policía franquista y la represión que trajo aparejada y

sufrieron los protagonistas de aquellos acontecimientos, deben ser recuerdos imperecederos para todos nosotros y nosotras los que, desde posiciones y comportamientos sindicales de Clase, pretendemos hacer de la lucha obrera un elemento indispensable para la superación de las desigualdades y las injusticias y que sirva para encaminarnos hacia una sociedad realmente libre e igualitaria que posibilite el desarrollo personal y moral de todos y todas sobre las bases de la igualdad, la equidad y la Justicia y que lleve a la emancipación de los trabajadores y trabajadoras.

La Granada de 1970 era testigo de la emigración forzosa, de las nefastas condiciones laborales, de los salarios miserables y víctima de la represión, del paro galopante y de la falta de alternativas y futuro para su población trabajadora. El territorio de una Granada abandonada a su suerte, olvidada por los planes desarrollistas del régimen franquista, era un escenario mudo de las mayores injusticias sociales, de la pobreza y de la marginalidad. Era Granada, entonces, una ciudad altamente dependiente de su entorno agrícola y sustentada por funcionarios y administrativos, por una población que vivía del comercio, los transportes, pequeños talleres de diversa índole y un sector de la construcción que había ido desarrollándose paulatinamente a lo largo de la década anterior. A parte de eso, Granada era un lugar ajeno a la industria y al desarrollo, como tantas otras zonas de Andalucía, un mercado de consumo de lo que se elaboraba en otras zonas del Estado Español: un olvidado territorio víctima del extractivismo de sus materias primas, sus trabajadores y trabajadoras y de todos sus recursos para el beneficio de unos pocos.

Huelga 70

En el citado sector de la Construcción – y cuando la ciudad crecía hacia el Zaidín y La Chana- había acudido una ingente mano de obra desde la provincia para obtener un trabajo que no les obligara a emigrar con destino a Cataluña o a Europa como ya hicieran más de 300.000 granadinos y granadinas entre las décadas de los 50 y los 70. Eran, principalmente, trabajadores procedentes del campo que observaron cómo sus salarios de albañiles apenas daban margen, y mucho menos permitían buscar consuelo en los incipientes hábitos del consumo de masas que se habían ido extendiendo en otras zonas del Estado y de como, amparados por la abundante mano de obra y la legislación favorable, los empresarios del sector exprimían al máximo a la clase obrera local, repartiendo unos salarios de hambre. De hecho, las lamentables condiciones de trabajo en el sector de la construcción de Granada pueden resumirse así: los peones cobraban unas 1.200 pesetas semanales, en las que estaban incluidas las pagas, los permisos y el plus familiar. Las jornadas eran de 10 horas y se trabajaba seis días a la semana, y además estaban generalizados el sistema de destajos y las horas extras, lo que provocaba un alto nivel de paro.

Antes de junio de 1970 ya había comenzado a fraguarse entre los obreros de la Construcción una idea muy clara: era indispensable establecer las bases, negociar y aplicar un convenio colectivo justo que satisficiera sus justas aspiraciones. Pero la organización de los trabajadores era entonces escasa y tarea muy difícil en un sector de pequeñas empresas y cuadrillas de albañiles. Las Comisiones Obreras de entonces ya habían hecho acto de aparición en Granada a mediados de la década anterior con el PCE – importantes vertebradores de la Huelga del 70 -, junto a estas últimas, las Hermandades Obreras de Acción Católica (HOAC) y grupos pequeños de anarcosindicalistas que habían resistido la feroz represión de décadas de franquismo, conducían su actividad en la auto organización obrera y en la creación de un Movimiento Obrero consciente.

En estas condiciones, sin cultura reciente de lucha obrera, pero con la digna obstinación de quienes saben de lo justo y necesario de sus reivindicaciones, se enfrentó la negociación del convenio de la Construcción, donde la Patronal se cerró en banda y se negó a aceptar unas reivindicaciones modestas consistentes en la reducción de las diferencias salariales entre las diversas categorías, un salario para el peón de 240 pesetas diarias, por 8 horas, la eliminación de las horas extraordinarias y los destajos que embrutecían al trabajador y aumentaban el paro, así como reducir al mínimo posible la eventualidad y los despidos. De ahí, se llegó a la huelga. Tras una multitudinaria asamblea en el salón de actos del edifico del Sindicato Vertical, la inmensa mayoría de trabajadores decidió defender la propuesta de convenio hasta sus últimas consecuencias; la noticia de la convocatoria del paro para el día siguiente voló de boca en boca por los barrios y pueblos cercanos.

Huelga c. 2

El resultado de la primera jornada de huelga fue el de paro total por parte de 12.000 albañiles de Granada y su Vega, seguido de diversas movilizaciones que, finalmente, fueron atacadas por la Policía Armada, primero con botes de humo, luego a tiro limpio. Hacia las dos de la tarde el grueso de la manifestación obrera había reculado hacia La Caleta, en el ambiente se respiraba el pánico y la violencia desatada por la policía. Allí caerán, asesinados por las balas de los polizontes, los compañeros Antonio Huertas Remigio, de Maracena, peón de albañil; Cristóbal Ibáñez Encinas, marmolista de Granada, y Manuel Sánchez Mesa, de Armilla, peón de albañil, además de existir numerosos heridos entre el resto de los trabajadores.

Hoy, 51 años después de la Huelga del 70 y pese a los lógicos avances y transformaciones acaecidas, la Andalucía y, por ende, la Granada de nuestros tiempos sigue siendo un territorio alejado del desarrollo y condenado a la improductiva industria del Turismo que gentrifica, empobrece y entrega – sin apenas incidir en la economía local- todos sus beneficios a un reducido grupo de especuladores. Nuevamente hoy, son muchos los granadinos y granadinas que se ven abocados a la emigración económica, a los trabajos precarios y a una interinidad permanente que los mantiene en los umbrales de la pobreza, con escasa esperanza de superar estas carencias y un más que negro futuro. Hoy, las mujeres siguen siendo discriminadas, malpagadas, marginadas y, finalmente, en muchos casos, asesinadas. Seguimos siendo y soportando el estigma de estar en “la periferia de la periferia”, viendo como un cinturón de cemento y hormigón envuelve nuestra ciudades e infertiliza nuestra Vega; contemplando como se construyen tendidos eléctricos y lineas férreas de Alta Velocidad que ni necesitamos ni disfrutaremos. Finalmente, somos testigos de cómo zozobran las ilusiones y las esperanzas de otros trabajadores que se dirigen a nuestra tierra para escapar de unas peores condiciones de vida y como, muchos de ellos, dejan sus vidas en el empeño a causa de políticas criminales que traen la muerte o a la reclusión en CIEs.

Cuando recordamos a nuestros compañeros asesinados en 1970, también recordamos sus anhelos de construir una vida y una sociedad más digna, más justa, más igualitaria. En cambio, todo lo que se nos ofrece desde la Europa de los Mercaderes, desde los gobiernos central y autonómico y desde el propio gobierno de la ciudad de Granada es la precariedad, la sumisión, la resignación ante el fracaso impuesto.

La crisis que nos trae la pandemia del COVID – 19 nunca debe ser la excusa para que nuestra vida y condiciones de trabajo sufran merma alguna, más bien de todo lo contrario. Este debiera ser el momento en que la sociedad en su conjunto apostara por una disminución del horario de trabajo, por un reconocimiento real de los derechos laborales y por una apuesta decidida por una sociedad más justa y equitativa que haga del reparto de la riqueza su mayor valor.

La postración y el papel asignado a Granada y a Andalucía, como fuente y mina del  extractivismo humano, material, económico y de recursos naturales a que nos somete el Capitalismo y las  políticas neo-liberales que aplican los gobiernos -ora socialdemócratas, ora liberales- a su servicio, condena a nuestros jóvenes al desempleo, cuando no a la interinidad del infraempleo o la emigración forzosa y al conjunto de andaluzas y andaluces a una subsistencia miserable sin un futuro de progreso social que nos permita vivir y trabajar en nuestra tierra.

Por supuesto nada de todo esto sería posible si no hubiese ido acompañado de una fuerte criminalización de la protesta, ayudándose para ello de una ley mordaza que todavía sigue sin ser derogada. Vendiendo en los medios de comunicación el miedo a las movilizaciones, acusándonos de irresponsables por organizar movilizaciones porque nos quieren en casa callados/as y desorganizados/as mientras nos lo quitan todo.

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Por eso, es imprescindible una clase trabajadora fuerte, organizada y sin miedo. No les compramos el discurso de que todos estamos juntos en esto, mientras somos la mayoría quienes perdemos y unos pocos los que se benefician. Es urgente imponer mediante la movilización un programa de urgencia social que responda a las necesidades de los/as trabajadoras y de la juventud. Las políticas de los gobiernos actuales no van en ese sentido. Es urgente revertirlas. En el caso contrario seguirá creciendo la derecha y la extrema derecha que ya se atreve incluso con convocar manifestaciones el 1º de mayo. Que no nos engañen, la extrema derecha siempre ha defendido los intereses de los más ricos dividiendo a nuestra clase entre nativos y extranjeros.

Con pandemia o sin pandemia, la lucha de clases continúa y la clase trabajadora sólo podrá autoemanciparse enfrentándose a quienes hacen posible este sistema injusto y criminal.

Por ello, del mismo modo que en 1970 lo entendieran los trabajadores granadinos de la Construcción, hoy debemos apostar por la unidad en la lucha para conseguir unas reivindicaciones indispensables que aporten un nuevo rumbo a nuestras vidas: unificando las luchas y haciendo comunes nuestras reivindicaciones.

Es por todo ello que, coincidiendo con el quincuagésimo primer aniversario de las muertes de Antonio, Manuel y Cristóbal, como trabajadores y trabajadoras deseemos ensalzar el recuerdo y el sacrifico de nuestros compañeros, que entregaron su bien más precioso por una sociedad mejor. Por ellos, que dieron sus vidas, hoy y siempre en Granada, debemos honrar su memoria y conjurarnos para luchar contra todo aquello que ellos nunca hubieran deseado y para exigir desde Andalucía la soberanía que nos pertenece, nuestro protagonismo y poner en nuestras manos obreras y trabajadoras la decisión y el rumbo de nuestro destino hasta que lleguemos a la total emancipación.

ANTONIO HUERTAS REMIGIO, CRISTÓBAL IBÁÑEZ ENCINAS Y MANUEL SÁNCHEZ MESA, SIEMPRE ESTARÉIS PRESENTES EN NUESTRO RECUERDO.

¡ QUÉ VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

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LA ASOCIACIÓN EL SALIENTE ABUSA DE SUS TRABAJADORES.

LA ASOCIACIÓN EL SALIENTE ABUSA DE SUS TRABAJADORES.

LA ASOCIACIÓN EL SALIENTE ABUSA DE SUS
TRABAJADORES.

CONCENTRACIÓN EL LA ITV DE GRANADA EL VIERNES 25 DE JUNIO A LAS 12’30 HORAS.

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Entre los innumerables abusos que tienen que padecer las trabajadoras y trabajadores del Sector de Limpieza nos encontramos con los cambios injustificados de horarios (y reducciones de jornada) que imponen a su antojo las empresas .
La ASOCIACIÓN EL SALIENTE (supuestamente una asociación “sin ánimo de lucro”) es la tapadera que usan para una empresa que ABUSA, PAGA MAL, NO RESPETA LAS VACACIONES NI LOS DESCANSOS y APLICA MODIFICACIONES DE HORARIOS Y CONTRATOS a sus trabajadores y trabajadoras.
¡ Nuestros derechos como trabajadoras y trabajadores deben respetarse!
¡ Contra las empresas tramposas y explotadoras como EL SALIENTE!

INFORMAR, PELEAR, MEJORAR

Convocatoria Panfleto el Saliente

Sindicato Andaluz de Trabajadoras y Trabajadores (SAT)
Cristo de la Yedra, 33 – bajo. 18012 Granada
flimpiezasat@gmail.com
958107877 -665286961 – 686701480

Concentración el saliente

DEFIENDE TUS DERECHOS EN LA HOSTELERÍA (Manifestación 14 de junio a las 19’30 horas)

DestacadoDEFIENDE TUS DERECHOS EN LA HOSTELERÍA (Manifestación 14 de junio a las 19’30 horas)

Manifestación 14 de junio

No consintamos más abusos.

Trabajar en la Hostelería significa realizar largas jornadas de trabajo que superan las 8 horas diarias, –muchas de ellas sin cotizar-, no descansar los dos días consecutivos que nos corresponden, no disfrutar de vacaciones o no recibir el pago por ellas, cobrar salarios bajos que casi nunca llegan a alcanzar el mínimo legal que determina nuestro convenio. Desempeñar un trabajo en el sector hostelero suele ser sinónimo de imposibilidad de conciliación de la vida familiar y laboral, así como disponer de contratos en fraude de ley, precarios y permanentemente eventuales. El trabajo en la hostelería suele ser sinónimo de cotizaciones a la Seguridad Social absolutamente insuficientes, el sufrir penosidades y enfermedades profesionales que no suelen ser reconocidas por la legislación vigente. Trabajar en una empresa del sector no significa tener un contrato con la misma, sino que a veces se tiene con una empresa externa de limpieza, siendo doblemente discriminadas por ser mujeres como en el caso de las Camareras de pisos (kellys); o con una negocio de venta de comida a domicilio… Estos, entre otros, son los ataques que históricamente sufrimos las trabajadoras y trabajadores de hostelería en Granada y en Andalucía, agravándose todavía más con la crisis que está sufriendo la clase obrera a raíz del Covid-19

Actualmente los ataques que sufrimos, lejos de ir reduciéndose, aumentan y se consolidan haciendo del Convenio Colectivo y la legislación laboral una suerte de papeles mojados que casi ningún empresario respeta. Por si fuera poco, estamos viviendo una etapa en nuestras vidas que ni siquiera nos imaginábamos: desde el 14 de marzo de 2020 muchas de nosotras, trabajadoras de la hostelería, hemos pasado a formar parte de los famosos ERTEs de fuerza mayor. Esta “solución coyuntural” que se sacó el gobierno de la manga no habría estado mal si todos los meses hubiéramos cobrado nuestros salarios completos normalmente, si no hubiéramos tenido que afrontar los gastos habituales (luz, gas agua..), alquileres e hipotecas abusivas que se llevan gran parte de nuestro salario, y todo ello teniendo en cuenta que nuestros ingresos son bastante inferiores (70% como mínimo de la nómina) y que, en muchos casos, nos estamos “comiendo” nuestro desempleo.

En realidad los ERTEs no dejan de ser unos parches para la problemática que atravesamos; partimos de muchos pagos en negro, buena parte de nuestro sector trabaja sin contrato bajo la economía sumergida y sufre de contratación fraudulenta y exageradamente temporal con la contratación de extras, que no sólo no están cubiertos por los ERTEs, sino que además se ven abocados a la extrema burocracia y la negación del tan aplaudido Ingreso Mínimo Vital que no llega para casi nadie y que no nos aporta recursos suficientes para poder vivir y eso sin contar con los muchos fallos en la gestión del SEPE

Desde el SAT siempre hemos lanzado la consigna de TRABAJO, CONVENIO Y SALARIOS, DIGNOS, reivindicaciones que el fraude y el abuso permanente impiden, al igual que la prometida derogación de la reforma laboral – que está haciendo estragos en este momento de crisis mediante ERES y despidos “objetivos”- y que no llega nunca.

Desde el Sector de Hostelería, pensamos que la solución se encuentra en el respeto estricto de nuestro convenio y efectuar contrataciones 100 % legales, lo que llevaría al respeto de nuestros derechos y a aumentar el porcentaje de trabajadoras y trabajadores contratados y con alta en la Seguridad Social, así como con un aumento en las Inspecciones de Trabajo, ya que muchos de los grandes empresarios hosteleros están aprovechando esta situación para mantener a sus trabajadores en medio ERTEs, trabajando jornadas enteras, e incluso saltándose las medidas sanitarias exigidas y elprotocolo COVID” poniendo en riesgo la seguridad de trabajadores y clientes

Además consideramos que tos trabajadores autónomos y comercios familiares que diariamente han sacado su trabajo adelante sin tener que explotar a nadie y generando ese necesario espacio popular de encuentro entre vecinas y vecinos deberían de recibir más ayudas para proteger ese patrimonio social, fomentando el comercio de barrio y cercano evitando la ruina

De la misma forma pedimos mano dura hacia todos los empresarios y empresas que, teniendo beneficios millonarios, siguen defraudando y no solamente se han beneficiado de los ERTEs, sino que están tratando de aplicar EREs completamente abusivos como, por poner dos ejemplos, en los Hoteles ABBA y Hesperia en Granada

Desde el Sector de Hostelería y Turismo del SAT estamos convencidos de que nos queda mucho por defender. La organización en el sindicalismo de clase es fundamental para hacer valer nuestros derechos.

Es hora de aplicar la TOLERANCIA CERO contra los abusos en el sector.

Sin denuncia y organización no lograremos que se respeten nuestros derechos.

EL LUNES 14 DE JUNIO NOS MANIFESTAMOS A LAS 19’ 30 HORAS, SALIMOS DESDE EL TRIUNFO, RECORREMOS EL CENTRO Y ACABAMOS EN LA PUERTA DEL HOTEL HESPERIA (junto a la plaza del Carmen).

SAT Granada.

Sector de Hostelería y Turismo.

No se vende

Hotel Hesperia Granada; por el mantenimiento de todos los puestos de trabajo.

Hotel Hesperia Granada; por el mantenimiento de todos los puestos de trabajo.

 

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¡NO SE VENDEN!


Ni los puestos de trabajo ni los derechos ni la dignidad de las familias que dependen de su subsistencia del Hotel Hesperia Granada.
Desde hace meses, el Grupo Hesperia World y Desjust SL llevan realizando maniobras para intentar “deshacerse” de un hotel señero y absolutamente rentable de la cadena hostelera Hesperia.
Los y las trabajadoras de Hesperia Granada, como los del Hotel Hesperia Peregrino ( Compostela), Hesperia Zubialde (Bilbao) y Hesperia Donosti (desde aquí nuestro apoyo y solidaridad para todas y todos) , tienen la espada de Damocles del despido pendiendo sobre sus cabezas y todo por un cambio de política empresarial que, ahora, se orienta a los Hoteles ResortS y al turismo vacacional.
¡NO SE VENDE! Y por eso estamos en lucha por el mantenimiento del empleo, por los derechos que nos asisten.

#HosteleriaEnLucha

¡ VACUNAS PARA LOS PUEBLOS!

¡ VACUNAS PARA LOS PUEBLOS!

 

 

 

El pasado sábado 15 de mayo, militantes de SORTU descolgaban una pancarta en Granada desde la azotea de la empresa farmacéutica LAB0RATORIOS ROVI, exigiendo “vacunas para todos” y exigiendo la liberalización de las patentes dentro de la campaña desarrollada por esta organización vasca, .

En plena pandemia COVID, la historia parece repetirse: un abierto enfrentamiento entre quienes apoyan los derechos de propiedad intelectual en los medicamentos y los que piden acceso a fármacos más baratos para salvar vidas.

Ya ocurrió en 1998 cuando África se vio azotada por la epidemia de VIH y varios gobiernos del continente estaban pidiendo retirar las patentes de las farmacéuticas para poder obtener las medicinas que podían prevenir el Sida y evitar muertes.

Los países ricos, donde están basadas las farmacéuticas que producían esos fármacos, se negaron.

Y los costosos medicamentos antirretrovirales -que desde 1996 estaban disponibles en los países desarrollados- tardaron 10 años en llegar a los países de bajos ingresos a un precio accesible para todos.

Varios países de bajos y medianos ingresos están pidiendo a la Organización Mundial de Comercio (OMC) -el organismo que rige los acuerdos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio-, que se establezca una exención de estos derechos para poder producir masivamente y de forma accesible las vacunas de covid-19.

En efecto los expertos aseguran que para detener esta pandemia global se requiere de una respuesta global porque no se puede acabar con la crisis si sólo unos cuantos países tienen a su población vacunada de forma masiva.

Es por eso que se han presentado propuestas para que las farmacéuticas suspendan temporalmente las patentes de sus vacunas y compartan su conocimiento tecnológico para poder acabar con lo que los expertos llaman “apartheid de vacunas”.

¿Qué son las patentes?

Las patentes protegen la propiedad intelectual de un producto para que no pueda copiarse.

En la industria farmacéutica, cuando se descubre y desarrolla un medicamento, la empresa patenta su descubrimiento para que nadie más pueda fabricarlo.

Esto le permite controlar el precio y la producción, lo que a su vez puede generar precios elevados y medicamentos que son inaccesibles para los más pobres.

Una de las propuestas para acelerar la producción de vacunas, diseñada por la OMS, es el llamado C-TAP (Acceso Mancomunado a la Tecnología contra la covid-19).

Este es un mecanismo global para compartir de forma voluntaria conocimientos, datos y propiedad intelectual de tecnologías sanitarias para la lucha contra covid.

El C-Tap fue creado por la OMS en junio de 2020 y unos 40 países lo suscriben, pero como explica Raquel González, responsable de relaciones externas de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), el programa hasta ahora ha tenido muy pocas respuestas.

“Al día de hoy no se ha compartido ninguna tecnología. No se ha compartido nada. Es decir la cartera de productos en el C-Tap está a cero”, señala González.

“Fue una iniciativa que de manera indirecta permitiría un aumento de la fabricación, particularmente en los países en desarrollo, pero ha tenido nula respuesta por parte de la industria farmacéutica, que en este caso es la titular de las patentes”, agrega González.

La otra forma de hacer que las farmacéuticas compartan sus tecnologías es la que presentaron Sudáfrica e India a la Organización Mundial de Comercio para suspender los derechos de propiedad intelectual de las vacunas mientras dure la pandemia.

El objetivo, explica Raquel González, es facilitar la transferencia de tecnología y el conocimiento científico para que los países en desarrollo puedan aumentar la producción de vacunas y hacerlas accesibles a sus poblaciones.

“Lo que plantean India y Sudáfrica es que hay laboratorios farmacéuticos y hay fábricas de producción que se podrían poner en marcha si se compartiera el conocimiento . Si no se comparte el conocimiento ahora mismo las únicas compañías que pueden fabricar la vacuna son las que tienen la patente”, señala.

Foto: SAT Granada.

¡Vacunas para el pueblo!

( Artículo extraído del diario  GARA -NAIZ).

Maider Lazkano y Gorka Maio
Miembros de Sortu

Debemos gritar a los cuatro vientos que las vacunas son del pueblo, un derecho de las personas de todos los continentes del mundo. Llamamos a las autoridades europeas a liberar las patentes de las vacunas.

Las imágenes que nos llegan de la India nos inquietan en los últimos días, golpeando con fuerza nuestra sensibilidad. El mundo está afectado por la pandemia del capitalismo. El sistema capitalista nos presenta su cara más oscura: colapso ecológico, económico y de civilización. Consecuencias de su lógica de acumulación son, tanto la expansión violenta del covid-19 como la gestión economicista de la pandemia. Al fin y al cabo, el modelo de desarrollo del capitalismo es una especie de virus para nuestro planeta.

La concentración económica, la globalización y la mercantilización están en la base de las guerras, catástrofes económicas y financieras, sanitarias y ecológicas que padecemos en la actualidad. Hemos vuelto a niveles de incertidumbre que no vivíamos hace mucho tiempo, especialmente en las naciones de Europa y del Norte de América. Este tipo de catástrofes pandémicas son más comunes en los países del Sur, donde la ausencia de infraestructuras y servicios públicos hacen que cualquier contratiempo se convierta en un cataclismo.

Es una opinión cada vez más extendida que la crisis sanitaria global se está convirtiendo en un acelerador de tendencias sociales, ideológicas y económicas. Las desigualdades sociales han aumentado y se han hecho más visibles debido a la pandemia, tanto a nivel global como en el seno de los sectores sociales de los diferentes países, aumentando la brecha existente y empujando a miles de ciudadanas al abismo de la pobreza. También debemos ser conscientes de que algunos sectores han sufrido de forma mucho más directa la crisis sanitaria. Porque la perdida de su trabajo ha tenido efectos inasumibles para su supervivencia económica, pero también porque la propia enfermedad les ha golpeado más directamente, mientras los gobiernos de los países autodenominados «avanzados» miran para otro lado.

Comprender la dimensión social de la pandemia es clave. Si queremos alejarnos de esta lógica capitalista es necesario dar respuesta a las situaciones emergencia económica y social agravadas en esta crisis sanitaria mundial. Poniendo en el centro de la vida el cuidado tanto de personas como del planeta.

Al mismo tiempo, ahora que la enfermedad está matando a millones de personas a nivel mundial, el pensamiento de las autoridades políticas, bancarias y multinacionales sigue sin cambiar. La élite internacional no apuesta por reforzar un sistema de salud público y universal que valore por igual todas las vidas, sino que continúa haciendo negocio con el sufrimiento y el dolor humano. Siguen acumulando capital utilizando la emergencia sanitaria mundial.

La implantación de situaciones de emergencia, en el llamado primer mundo, más que para primar la salud de la ciudadanía, ha sido entendida por las élites políticas y económicas como una oportunidad económica para la transferencia de fondos públicos a empresas privadas. Las farmacéuticas que están produciendo la vacuna contra el covid-19, están siguiendo la lógica mercantil del sistema capitalista, sacando enormes beneficios económicos con la salud de las ciudadanas del mundo.

Pedimos soberanía para Euskal Herria para poder responder a esta crisis sanitaria con todos los recursos y también para poder garantizar la vacunación de todas nuestras ciudadanas. Al mismo tiempo, es necesario profundizar en la solidaridad internacionalista, en voz alta, reforzando el imaginario socialista frente a las desigualdades sociales. Porque la salud es un derecho de todas las personas del mundo; porque las investigaciones financiadas con dinero público son del pueblo; porque querer hacer negocio con la salud de la ciudadanía en medio de una pandemia es un crimen contra los derechos humanos.

Por todo esto, debemos gritar a los cuatro vientos que las vacunas son del pueblo, un derecho de las personas de todos los continentes del mundo. Llamamos a las autoridades europeas a liberar las patentes de las vacunas. Para ello, os animamos a firmar a favor de la campaña que el grupo de izquierda del Parlamento Europeo GUE-NGL esta impulsando a favor de la vacuna gratuita, pública y universal (https://noprofitonpandemic.eu/es/). Porque socializando la producción de vacunas se podrá hacer una distribución justa y equitativa, todavía podemos proteger millones de vidas.

Por último, os animamos a seguir luchando por un mundo más justo. La lógica internacionalista de la izquierda abertzale desde su fundación se ha materializado en una premisa: Hamaika herri, borroka bakarra! Askatasunaren bidean, lehenik herria (¡Once pueblos, una sola batalla! En el camino de la libertad, primero el pueblo).

1º de Mayo: Resumen de la jornada.

1º de Mayo: Resumen de la jornada.

Foto: Víctor Mercury
1 º de Mayo 2021 Granada. Foto de Víctor Mercury

Este primero de mayo volvimos a concurrir a la cita de la manifestación del 1º de Mayo, día internacional de la Clase Trabajadora en Motril y en Granada.

La clase trabajadora andaluza se enfrenta a unas horas aciagas en cuanto a lo que se refiere a su condiciones laborales y a un futuro, cada vez más negro, que afrontamos las mujeres y hombres andaluces que cada mañana nos levantamos acosados por la incertidumbre, la amenaza real del desempleo sufrido o por sufrir, la precariedad, los salarios miserables, etc y todo lo que esto lleva aparejado. Por si fuera poco, con la excusa de hacer frente a la actual pandemia y la crisis económica de turno que nos ha traído con ella, se nos vuelve a pedir a trabajadores trabajadoras más sacrifico y resignación.

Todas estas miserias económicas y organizativas que sufrimos los y las trabajadoras se dan en nuestra tierra, Andalucía, siempre a la cola de todo lo socialmente bueno y a la cabeza en cuanto desigualdades, pobreza e injusticias. Una tierra que es nuestra madre y que vive presa de gobiernos ajenos a los intereses reales de sus hijas e hijos y de un sistema económico neo-liberal que nos arrebata nuestras riquezas para ponerlas en manos de una élite conformada por aquellos que pretenden manejar los designios del mundo.

1 de Mayo en Motril. Foto SAT Motril

https://fb.watch/5eaTWY1FLQ/

Los jóvenes no tiene acceso al empleo o, si lo hacen es en unas condiciones que les impide emanciparse de los hogares familiares que, en muchos casos, siguen siendo la única célula sobre la que se sustenta la supervivencia de sus miembros. Andalucía ve enajenado su campo y sus recursos naturales a manos de empresas que utilizan nuestro territorio como punto de salida para sus actividades especulativas de toda índole y donde nunca retornan los multimillonarios beneficios que desde aquí se obtienen. La industria ni la hemos visto nunca ni se le espera.

Las mujeres ocupan los empleos peor pagados, sufren diariamente la discriminación de género y, en muchas ocasiones, son víctimas de la violencia y el asesinato.

   

Por todo lo expresado anteriormente y que sólo es un sucinto resumen de nuestras realidades, desde el SAT de Granada ante este Primero de Mayo, día internacional de la Clase Trabajadora, se llamó a la movilización y a la organización. Es imprescindible una clase trabajadora fuerte, organizada y sin miedo. No vamos “ a comprar” el discurso de que “ante la crisis todos estamos juntos”, mientras somos la mayoría quienes perdemos y unos pocos los que se benefician. Es urgente imponer mediante la movilización un programa de urgencia social que responda a las necesidades de los y las trabajadoras y de la juventud. Las políticas de los gobiernos actuales no van en ese sentido y sin partidos y sindicatos genuinamente andaluces y que pongan fin a los desmanes que cada día se cometen sobre los campos ,las ciudades y los y las trabajadoras andaluzas, no tendremos futuro.

Tanto en Motril, como en Granada participaron compañeras y compañeros de los diversos sectores en lucha: limpiadoras, trabajadoras de Ayuda a Domicilio, de la Universidad de Granada, Hostelería y Turismo, etc.

Mención especial merece el cortejo en la manifestación de Granada de las y los trabajadores del plan INFOCA comunicado infoca(Agencia del Medio Ambiente y Agua – AMAYA ) que, también intervinieron al final de la manifestación y de los empleados públicos en lucha por la “fijeza” en sus puestos de trabajo.

En el seno de la manifestación unitaria de Granada y tras la pancarta de cabeza, marchaban los compañeros de la sección sindical del INFOCA y un numeroso grupo de bomberos forestales presos y presas de la interinidad permanente y de la competencia desleal por parte de los militares de la UME . A continuación la, ya tradicional, pancarta de Hostelería desde donde atronaron los gritos al paso frente al Hotel ABBA cuya plantilla en su totalidad se haya presa de un despido colectivo (ERE) comunicado hace unos días.

La lucha no debe circunscribirse a un día en concreto. El 1 de Mayo de este 2021 debe ser el punto de arranque ante una movilización permanente que nos lleve a recuperar nuestros derechos, reducir la jornada laboral, exigir trabajo justo y estable y unificar luchas y conflictos.

Ante nosotros tenemos varias movilizaciones como son la demanda de un funcionamiento correcto y justo de los Juzgados de lo Social (20 de mayo), la huelga general de los trabajadores públicos por su fijeza en el puesto de trabajo (28 de mayo) o la movilización estatal de las Plataformas de pensionistas (29 de mayo).

¡ Salgamos, pues, a las calles!

¡Defendamos nuestros derechos!

Foto: Víctor Mercury

Hostelería en lucha. 27 de abril 14’00 horas El Tablón Verde.

Hostelería en lucha. 27 de abril 14’00 horas El Tablón Verde.

Este martes 27 de abril , entre las 14:00 y las 16:00, volvemos a concentrarnos delante del local de El Tablón Verde en la calle ARABIAL 69, para seguir denunciando la situación de explotación que sufre la plantilla desde hace largo tiempo y luchar por la readmisión de nuestras compañeras y delegadas sindicales  Lidia y Victoria, así como para exigir el pago de lo que se debe a las trabajadores y trabajadoras.

Exigir nuestros derechos no es “querer hundir un negocio”. No vamos a tolerar más amenazas de cierre, o frases del tipo “ya te pagaré”. No consentiremos ni un abuso más de la patronal, ni un despido más por luchar por los derechos de la clase trabajadora.

 

https://duckduckgo.com/?t=ffnt&q=Calle+Arabial+69+Granada&iax=images&ia=images&iai=https%3A%2F%2Fimg3.idealista.com%2Fblur%2FWEB_DETAIL_TOP-L-L%2F0%2Fid.pro.es.image.master%2F37%2F76%2Fef%2F770401551.jpg&iaxm=maps

 

Carta abierta de una trabajadora de Ayuda a Domicilio

Carta abierta de una trabajadora de Ayuda a Domicilio

A continuación reproducimos la “carta abierta· remitida por nuestra compañera Saadia, trabajadora de Ayuda a Domiclio, al diario IDEAL de Granada:

He sido hasta hace unos días trabajadora de ayuda a domicilio en la empresa que presta ese servicio para el Ayuntamiento de Granada: ARQUISOCIAL.

            En los casi seis años que he trabajado con ellos, con un contrato de diez horas/día los sábados y domingos, me han hecho trabajar multitud de horas extras en días festivos ajenos a mi contrato (todos los festivos de Navidad, Semana Santa, cualquier festivo que no cayera en sábado y domingo) sin pagarme ni una hora. Mi salario es de menos de 6 euros la hora, y eso en meses en que solo hayamos trabajado sábado y domingo. Las horas extras que me obligaban a hacer, nunca me las pagaron ni me las compensaron de cualquier otra manera (con días añadidos de vacaciones ni nada similar). Me obligaron a hacer servicios que necesitarían al menos dos personas, porque la persona asistida pesa mucho, o tiene  problemas graves de desequilibrio mental y es peligrosa, o está recién operada y es peligroso moverla, etc., y hay que lavarla, vestirla, moverla, llevarla al aseo, darle de comer, etc. etc.  Eso hacía que nuestro servicio (el mío y el de compañeros/as en igual situación) sea peligroso tanto para la empleada que tiene que asistir, como para la persona asistida.

            En todo el tiempo de pandemia, todo el material de protección que me han dado, y tarde, han sido dos mascarillas quirúrgicas (en dos años). Tuve el covid, del que todavía arrastro secuelas, y en mi baja médica incluso tuvieron la desfachatez de que el doctor de la empresa me llamara para presionarme a ir a trabajar, a pesar de mi baja médica.

            El 2 de este mes de marzo, superada física y emocionalmente y con una profunda crisis personal, decidí darme de baja de la empresa presentando un escrito  en el que explicaba los motivos de mi renuncia a trabajar con ellos. Pero me obligaron a entrar a solas en una sala y entre tres empleados de la oficina me presionaron para firmar un escrito alternativo de renuncia, a mano, en el que solo hiciera constar mi deseo de renunciar a trabajar en la empresa, sin explicar motivo alguno.

            No creo que el servicio que presta esa empresa tenga un mínimo de calidad; ni siquiera de humanidad, tanto para los empleados como para los asistidos. Y puesto que  el Ayuntamiento de Granada los ha subcontratado para hacer el servicio de asistencia a domicilio, tiene también responsabilidad de que se haga dignamente.

            Le agradeceré mucho que dé a conocer en su periódico en la sección Cartas al Director lo que viene ocurriendo en la prestación del servicio de ayuda a domicilio de la ciudad de Granada

            En Granada, a 5 de marzo de 2021.

Saadia Fatih Krid.

Exempleada de Arquisocial en el servicio de ayuda a domicilio de Granada.