Hostelería en lucha. 27 de abril 14’00 horas El Tablón Verde.

Hostelería en lucha. 27 de abril 14’00 horas El Tablón Verde.

Este martes 27 de abril , entre las 14:00 y las 16:00, volvemos a concentrarnos delante del local de El Tablón Verde en la calle ARABIAL 69, para seguir denunciando la situación de explotación que sufre la plantilla desde hace largo tiempo y luchar por la readmisión de nuestras compañeras y delegadas sindicales  Lidia y Victoria, así como para exigir el pago de lo que se debe a las trabajadores y trabajadoras.

Exigir nuestros derechos no es “querer hundir un negocio”. No vamos a tolerar más amenazas de cierre, o frases del tipo “ya te pagaré”. No consentiremos ni un abuso más de la patronal, ni un despido más por luchar por los derechos de la clase trabajadora.

 

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1º DE MAYO ¡A la calle! Por la recuperación de los derechos laborales y sociales

1º DE MAYO ¡A la calle! Por la recuperación de los derechos laborales y sociales

MANIFIESTO 1º DE MAYO 2021 – GRANADA

¡A la calle! Por la recuperación de los derechos laborales y sociales

Otro año más con motivo del 1º de Mayo, los sindicatos de clase combativos CGT, SAT y USTEA aunamos nuestras fuerzas y salimos a la calle en defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, poniendo en el centro de la movilización reivindicaciones como la derogación de las reformas laborales, de la ley mordaza, por las pensiones públicas, por la reducción de la edad jubilación, por una vivienda y por unos servicios públicos dignos, por la reducción del tiempo de trabajo sin rebaja salarial, por la igualdad salarial entre hombres y mujeres, …

Desde el inicio de la crisis sanitaria de la COVID, la clase trabajadora está viendo cómo la aparición de una pandemia mundial se utiliza de excusa, tanto a nivel del gobierno andaluz, como del gobierno central, para eliminar, una vez más, derechos laborales y sociales, para seguir empobreciéndonos, mientras que aquellos que nos explotan permanecen con sus privilegios intactos, recibiendo incluso millones de euros en ayudas públicas.

Otro año más con motivo del 1º de Mayo, los sindicatos de clase combativos CGT, SAT y USTEA aunamos nuestras fuerzas y salimos a la calle en defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, poniendo en el centro de la movilización reivindicaciones como la derogación de las reformas laborales, de la ley mordaza, por las pensiones públicas, por la reducción de la edad jubilación, por una vivienda y por unos servicios públicos dignos, por la reducción del tiempo de trabajo sin rebaja salarial, por la igualdad salarial entre hombres y mujeres, …

Desde el inicio de la crisis sanitaria de la COVID, la clase trabajadora está viendo cómo la aparición de una pandemia mundial se utiliza de excusa, tanto a nivel del gobierno andaluz, como del gobierno central, para eliminar, una vez más, derechos laborales y sociales, para seguir empobreciéndonos, mientras que aquellos que nos explotan permanecen con sus privilegios intactos, recibiendo incluso millones de euros en ayudas públicas.

Desde Andalucía vemos todavía más crecidas las diferencias y la brecha económica que se ahonda y profundiza con la llegada de la Crisis sanitaria.

Las clases privilegiadas aguantan el tirón del parón de la economía, con la riqueza acumulada por la apropiación de nuestro trabajo, como demuestran los enormes beneficios de las grandes empresas del IBEX-35, mientras el resto nos vemos abocados/as a depender de ayudas estatales en el mejor de los casos, o a la ya conocida cola de paro y cola del hambre en la inmensa mayoría -que en nuestra tierra adquiere proporciones dantescas y que nos condena a seguir estando en las últimas posiciones en cuanto a beneficios y desarrollo social-. Con los barrios obreros sumidos en una economía absolutamente precarizada, sin contratos ni derechos laborales, la imposibilidad de trabajar durante tanto tiempo nos ha condenado una vez más a la pobreza extrema.

Esta situación ha afectado en mayor medida al trabajo feminizado de cuidados, ya que una inmensa mayoría del mismo se realiza en precario, al margen de los derechos laborales que dan cobertura legal ante estas situaciones, lo que ha aumentado aún más las desigualdades económicas entre mujeres y hombres.

Frente a esto, todavía siguen sin derogarse las reformas laborales, mientras Los ERTES, que se han vendido como una medida en defensa de la clase trabajadora, han quedado a voluntad del empresario, siendo un recurso a su servicio para ahorrarse costes pagados con dinero público. Y por si fuera poco, muchos de estos ERTES por supuesto están convirtiéndose en ERES, agudizando la crisis que se nos viene encima si no le ponemos remedio con la única herramienta posible: nuestra lucha.

Es absolutamente inaplazable que se pongan en marcha las medidas necesarias destinadas a paliar y revertir esta situación, impidiendo que sea una vez más la clase trabajadora la que pague, como ya está haciendo, las consecuencias de una crisis económica. Crisis que es intrínseca al sistema capitalista y de la que no saldremos sin enfrentarnos a los intereses de los que acaparan la riqueza.

Ante esto, la paz social no puede ser la respuesta y el sindicalismo de concertación ha demostrado sobradamente su complicidad con el desmantelamiento del Estado social y la pauperización y pérdida de derechos de amplios sectores sociales. Es necesaria, por tanto, una fuerte contestación social de la clase trabajadora, tal como está sucediendo en la actualidad en empresas como Tubacex, en huelga desde hace más de dos meses o en Airbus, con el anunciado cierre de la planta de Puerto Real con el beneplácito de los gobiernos andaluz y central. La movilización por el 1º de Mayo debe servir también para apoyar de manera concreta estas luchas.

Aquellos trabajadores/as cuyos salarios han disminuido o desaparecido, deben quedar libres de pagar hipotecas, alquileres, impuestos, recibos de agua, gas y electricidad. No debemos nada a nadie, la economía nace y muere en la fuerza de nuestro trabajo. Que paguen los mismos que se han apropiado de él en vez aumentar la distancia social por enésima vez. Movilicémonos por un verdadero reparto de la riqueza.

Es necesario asegurar unos servicios sociales públicos y dignos para todos y todas, con capacidad de respuesta ante las situaciones de necesidad de todas las personas que viven en una comunidad. Sanidad, Educación, Vivienda, Suministros Básicos, etc. deben ser considerados como derechos intocables que aseguren una mínima equidad social hasta que la Clase Trabajadora conduzca a Andalucía a un sistema económico y político que nos permita disponer de Soberanía para poder ser «socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres». Huir de la beneficencia y las soluciones paternalistas, estableciendo un verdadero sistema público de protección social, bajo el control de la clase trabajadora, los recursos nos pertenecen porque nosotros y nosotras los generamos. Rechazamos toda forma de privatización de los servicios públicos, ya sean externalizaciones o concertaciones, que sólo sirven para recortarlos, degradarlos, precarizar los puestos de trabajo y las condiciones laborales y crear mayores desigualdades, mercantilizando los derechos básicos y propiciando el beneficio de unos pocos. Es preciso aumentar ostensiblemente la inversión en empleo público en todos los sectores de la administración. Los recortes en sanidad y la privatización de las residencias de mayores están en el origen de muchas muertes durante la pandemia, de las que nadie se hace responsable.

Los sectores sanitario y educativo, dos de los más feminizados, se han mostrados como imprescindibles y esenciales para la sociedad sin que esto haya tenido repercusiones reales en las condiciones laborales de las trabajadoras que los desarrollan. Más allá de los aplausos en los balcones y el reconocimiento formal a su labor, ambos sectores tienen una infravaloración social que se traduce en menores salarios y mayor temporalidad que otros sectores de los servicios públicos que se encuentran masculinizados. Las trabajadoras queremos que se valore el impacto público y social de nuestro trabajo y que se traduzca en derechos laborales consolidados.

No vamos a permitir que se trafique con los derechos de nuestros/as hijos/as como se ha hecho durante la pandemia. Los niños y las niñas de la clase trabajadora no pueden verse en la situación de no poder estudiar por no tener medios tecnológicos a su alcance, recordándonos una vez más que la educación gratuita nunca estuvo garantizada. Los recursos educativos deben ser de la escuela pública, y deben garantizar el acceso de todos/as en condiciones de igualdad. Los recortes en la educación pública contribuyen a la desigualdad y a la segregación, propiciando el fortalecimiento del sector privado que ve en la educación una fuente de negocio y de selección social. Todo lo que no sea invertir en la educación pública es robarnos el futuro.

Otro sector que necesita indispensablemente nuestra defensa es el de los trabajadores y trabajadoras del Sector Primario: reconocer los derechos de los jornaleros y de todas y todos los trabajadores del Campo los almacenes y la mar, huyendo de modelos como el que representa la agricultura intensiva capitalista que asegura inmensos beneficios para unos pocos, pero cada vez ocupa menos manos y condena al medio rural a la ruina vaciando los pueblos de Andalucía y negándoles el necesario e irrenunciable futuro que aporta un desarrollo sostenible apuntalado sobre una explotación agro-ecológica y una que asegure la soberanía alimentaria partiendo de una explotación racional de los recursos agrícolas y marinos. Hay que acabar con la odiosa realidad de los subsidios para crear empleo sostenible y respetuoso con el Medioambiente para asegurar el futuro de nuestras hijas e hijos en el mundo rural.

El sistema económico se ha apoyado, como siempre lo hace, pero especialmente en momentos de crisis, sobre la base de un sistema de cuidados, desarrollado fundamentalmente por las mujeres. Se da por hecho que las mujeres debemos soportar el peso del cuidado de nuestros/as pequeños/as y de las personas mayores, recortando y privatizando todos los recursos públicos de cuidado (con consecuencias especialmente dramáticas, como el caso de las residencias) y traspasando directamente esa carga a las mujeres, como si el sostenimiento de la vida no fuese una responsabilidad social.

La postración y el papel asignado a Andalucía, como fuente y mina del extractivismo humano, material, económico y de recursos naturales a que nos somete el Capitalismo y las políticas neoliberales que aplican los gobiernos -ora socialdemócratas, ora liberales- a su servicio, condena a nuestros jóvenes al desempleo, cuando no a la interinidad del infraempleo o la emigración forzosa y al conjunto de andaluzas y andaluces a una subsistencia miserable sin un futuro de progreso social que nos permita vivir y trabajar en nuestra tierra.

Por supuesto nada de todo esto sería posible si no hubiese ido acompañado de una fuerte criminalización de la protesta, ayudándose para ello de una ley mordaza que todavía sigue sin ser derogada. Vendiendo en los medios de comunicación el miedo a las movilizaciones, acusándonos de irresponsables por organizar movilizaciones porque nos quieren en casa callados/as y desorganizados/as mientras nos lo quitan todo.

Por eso, es imprescindible una clase trabajadora fuerte, organizada y sin miedo. No les compramos el discurso de que todos estamos juntos en esto, mientras somos la mayoría quienes perdemos y unos pocos los que se benefician. Es urgente imponer mediante la movilización un programa de urgencia social que responda a las necesidades de los/as trabajadoras y de la juventud. Las políticas de los gobiernos actuales no van en ese sentido. Es urgente revertirlas. En el caso contrario seguirá creciendo la derecha y la extrema derecha que ya se atreve incluso con convocar manifestaciones el 1º de mayo. Que no nos engañen, la extrema derecha siempre ha defendido los intereses de los más ricos dividiendo a nuestra clase entre nativos y extranjeros.

Con pandemia o sin pandemia, la lucha de clases continúa y la clase trabajadora sólo podrá autoemanciparse enfrentándose a quienes hacen posible este sistema injusto y criminal.

Desde Andalucía vemos todavía más crecidas las diferencias y la brecha económica que se ahonda y profundiza con la llegada de la Crisis sanitaria.

Las clases privilegiadas aguantan el tirón del parón de la economía, con la riqueza acumulada por la apropiación de nuestro trabajo, como demuestran los enormes beneficios de las grandes empresas del IBEX-35, mientras el resto nos vemos abocados/as a depender de ayudas estatales en el mejor de los casos, o a la ya conocida cola de paro y cola del hambre en la inmensa mayoría -que en nuestra tierra adquiere proporciones dantescas y que nos condena a seguir estando en las últimas posiciones en cuanto a beneficios y desarrollo social-. Con los barrios obreros sumidos en una economía absolutamente precarizada, sin contratos ni derechos laborales, la imposibilidad de trabajar durante tanto tiempo nos ha condenado una vez más a la pobreza extrema.

Esta situación ha afectado en mayor medida al trabajo feminizado de cuidados, ya que una inmensa mayoría del mismo se realiza en precario, al margen de los derechos laborales que dan cobertura legal ante estas situaciones, lo que ha aumentado aún más las desigualdades económicas entre mujeres y hombres.

Frente a esto, todavía siguen sin derogarse las reformas laborales, mientras Los ERTES, que se han vendido como una medida en defensa de la clase trabajadora, han quedado a voluntad del empresario, siendo un recurso a su servicio para ahorrarse costes pagados con dinero público. Y por si fuera poco, muchos de estos ERTES por supuesto están convirtiéndose en ERES, agudizando la crisis que se nos viene encima si no le ponemos remedio con la única herramienta posible: nuestra lucha.

Es absolutamente inaplazable que se pongan en marcha las medidas necesarias destinadas a paliar y revertir esta situación, impidiendo que sea una vez más la clase trabajadora la que pague, como ya está haciendo, las consecuencias de una crisis económica. Crisis que es intrínseca al sistema capitalista y de la que no saldremos sin enfrentarnos a los intereses de los que acaparan la riqueza.

Ante esto, la paz social no puede ser la respuesta y el sindicalismo de concertación ha demostrado sobradamente su complicidad con el desmantelamiento del Estado social y la pauperización y pérdida de derechos de amplios sectores sociales. Es necesaria, por tanto, una fuerte contestación social de la clase trabajadora, tal como está sucediendo en la actualidad en empresas como Tubacex, en huelga desde hace más de dos meses o en Airbus, con el anunciado cierre de la planta de Puerto Real con el beneplácito de los gobiernos andaluz y central. La movilización por el 1º de Mayo debe servir también para apoyar de manera concreta estas luchas.

Aquellos trabajadores/as cuyos salarios han disminuido o desaparecido, deben quedar libres de pagar hipotecas, alquileres, impuestos, recibos de agua, gas y electricidad. No debemos nada a nadie, la economía nace y muere en la fuerza de nuestro trabajo. Que paguen los mismos que se han apropiado de él en vez aumentar la distancia social por enésima vez. Movilicémonos por un verdadero reparto de la riqueza.

Es necesario asegurar unos servicios sociales públicos y dignos para todos y todas, con capacidad de respuesta ante las situaciones de necesidad de todas las personas que viven en una comunidad. Sanidad, Educación, Vivienda, Suministros Básicos, etc. deben ser considerados como derechos intocables que aseguren una mínima equidad social hasta que la Clase Trabajadora conduzca a Andalucía a un sistema económico y político que nos permita disponer de Soberanía para poder ser «socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres». Huir de la beneficencia y las soluciones paternalistas, estableciendo un verdadero sistema público de protección social, bajo el control de la clase trabajadora, los recursos nos pertenecen porque nosotros y nosotras los generamos. Rechazamos toda forma de privatización de los servicios públicos, ya sean externalizaciones o concertaciones, que sólo sirven para recortarlos, degradarlos, precarizar los puestos de trabajo y las condiciones laborales y crear mayores desigualdades, mercantilizando los derechos básicos y propiciando el beneficio de unos pocos. Es preciso aumentar ostensiblemente la inversión en empleo público en todos los sectores de la administración. Los recortes en sanidad y la privatización de las residencias de mayores están en el origen de muchas muertes durante la pandemia, de las que nadie se hace responsable.

Los sectores sanitario y educativo, dos de los más feminizados, se han mostrados como imprescindibles y esenciales para la sociedad sin que esto haya tenido repercusiones reales en las condiciones laborales de las trabajadoras que los desarrollan. Más allá de los aplausos en los balcones y el reconocimiento formal a su labor, ambos sectores tienen una infravaloración social que se traduce en menores salarios y mayor temporalidad que otros sectores de los servicios públicos que se encuentran masculinizados. Las trabajadoras queremos que se valore el impacto público y social de nuestro trabajo y que se traduzca en derechos laborales consolidados.

No vamos a permitir que se trafique con los derechos de nuestros/as hijos/as como se ha hecho durante la pandemia. Los niños y las niñas de la clase trabajadora no pueden verse en la situación de no poder estudiar por no tener medios tecnológicos a su alcance, recordándonos una vez más que la educación gratuita nunca estuvo garantizada. Los recursos educativos deben ser de la escuela pública, y deben garantizar el acceso de todos/as en condiciones de igualdad. Los recortes en la educación pública contribuyen a la desigualdad y a la segregación, propiciando el fortalecimiento del sector privado que ve en la educación una fuente de negocio y de selección social. Todo lo que no sea invertir en la educación pública es robarnos el futuro.

Otro sector que necesita indispensablemente nuestra defensa es el de los trabajadores y trabajadoras del Sector Primario: reconocer los derechos de los jornaleros y de todas y todos los trabajadores del Campo los almacenes y la mar, huyendo de modelos como el que representa la agricultura intensiva capitalista que asegura inmensos beneficios para unos pocos, pero cada vez ocupa menos manos y condena al medio rural a la ruina vaciando los pueblos de Andalucía y negándoles el necesario e irrenunciable futuro que aporta un desarrollo sostenible apuntalado sobre una explotación agro-ecológica y una que asegure la soberanía alimentaria partiendo de una explotación racional de los recursos agrícolas y marinos. Hay que acabar con la odiosa realidad de los subsidios para crear empleo sostenible y respetuoso con el Medioambiente para asegurar el futuro de nuestras hijas e hijos en el mundo rural.

El sistema económico se ha apoyado, como siempre lo hace, pero especialmente en momentos de crisis, sobre la base de un sistema de cuidados, desarrollado fundamentalmente por las mujeres. Se da por hecho que las mujeres debemos soportar el peso del cuidado de nuestros/as pequeños/as y de las personas mayores, recortando y privatizando todos los recursos públicos de cuidado (con consecuencias especialmente dramáticas, como el caso de las residencias) y traspasando directamente esa carga a las mujeres, como si el sostenimiento de la vida no fuese una responsabilidad social.

La postración y el papel asignado a Andalucía, como fuente y mina del extractivismo humano, material, económico y de recursos naturales a que nos somete el Capitalismo y las políticas neoliberales que aplican los gobiernos -ora socialdemócratas, ora liberales- a su servicio, condena a nuestros jóvenes al desempleo, cuando no a la interinidad del infraempleo o la emigración forzosa y al conjunto de andaluzas y andaluces a una subsistencia miserable sin un futuro de progreso social que nos permita vivir y trabajar en nuestra tierra.

Por supuesto nada de todo esto sería posible si no hubiese ido acompañado de una fuerte criminalización de la protesta, ayudándose para ello de una ley mordaza que todavía sigue sin ser derogada. Vendiendo en los medios de comunicación el miedo a las movilizaciones, acusándonos de irresponsables por organizar movilizaciones porque nos quieren en casa callados/as y desorganizados/as mientras nos lo quitan todo.

Por eso, es imprescindible una clase trabajadora fuerte, organizada y sin miedo. No les compramos el discurso de que todos estamos juntos en esto, mientras somos la mayoría quienes perdemos y unos pocos los que se benefician. Es urgente imponer mediante la movilización un programa de urgencia social que responda a las necesidades de los/as trabajadoras y de la juventud. Las políticas de los gobiernos actuales no van en ese sentido. Es urgente revertirlas. En el caso contrario seguirá creciendo la derecha y la extrema derecha que ya se atreve incluso con convocar manifestaciones el 1º de mayo. Que no nos engañen, la extrema derecha siempre ha defendido los intereses de los más ricos dividiendo a nuestra clase entre nativos y extranjeros.

Con pandemia o sin pandemia, la lucha de clases continúa y la clase trabajadora sólo podrá autoemanciparse enfrentándose a quienes hacen posible este sistema injusto y criminal.

 

_manifiesto1ºMayoGranada_CGT_SAT_USTEA_Marchas_2021

TIENDA DEL SAT: Productos de primavera a la venta.

TIENDA DEL SAT: Productos de primavera a la venta.

DE LA COOPERATIVA A TU CASA.

En la TIENDA DEL SAT de Granada vamos recibiendo los nuevos productos de primavera y seguimos en nuestra tarea de venta de productos de la economía social.

Habitas baby en aceite de oliva, alcachofas enteras en conserva y alcachofas enteras marinadas (novedad en nuestra tienda) y a precios que te sorprenderán.

También disponemos de:

  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Garbanzos de Marinaleda (excelentes garbanzos del tipo «lechoso andaluz»).
  • Miel de Padul. (Diversos sabores y excepcional sabor).
  • Cerveza Tierra y Libertad.
  • Ron cubano CUBAY (Blanco y añejo).
  • Café de Nicaragua (Comercio Justo).
  • Embutidos ibéricos.
  • Chapas y pins.
  • Camisetas.
  • Láminas decorativas.

En breve iremos recibimiento muchos más productos de temporada que se envasan y pasan a la venta.

En la Vega de Granada servimos a domicilio y para otros envíos no dudes en contactar con nosotros al 693854917 y 958107877.

CONSUMAMOS PRODUCTOS DE LA ECONOMÍA SOCIAL ANDALUZA Y AYUDEMOS A LA FINANCIACIÓN DEL SINDICALISMO ALTERNATIVO DE NUESTRA TIERRA.

Trabajadores migrantes y arraigo laboral. (Sentencia del Tribunal Supremo (1184/2021 de 25 de marzo de 2021 )

Trabajadores migrantes y arraigo laboral. (Sentencia del Tribunal Supremo (1184/2021 de 25 de marzo de 2021 )

De la importancia de la Sentencia del Tribunal Supremo de 1184/2021 de 25 de marzo de 2021

 

Antonia Franco.

Abogada , activista social y luchadora en defensa de los derechos de las personas migrantes.

 

Recientemente hemos conocido la STS 1184/2021 de 25/03/2021 del Tribunal Supremo. Sala de lo Contencioso en la que ha sido ponente Dª Angeles Huet De Sande, en la que se fija doctrina de como el arraigo laboral puede ser acreditado.

Estamos en presencia de un recurso de casación que se interpone por la Abogacía del Estado en el Tribunal Supremo y que se inicia por la presentación por parte de una trabajadora la solicitud de autorización de residencia por circunstancias excepcionales de arraigo laboral. Tal petición fue desestimada por la subdelegación del Gobierno en Almería y posteriormente la actora interpuso demanda que fue desestimada por el Juzgado Contencioso Administrativo núm. 3 de Almería. En el trámite del recurso de apelación interpuesto contra la anterior resolución judicial, la sala Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía con sede en Granada, lo estimó por sentencia de 11 de abril de 2019

Precisar que la cuestión sobre la que se entiende existe interés casacional objetivo para la formación de jurisprudencia consiste en determinar: si, para poder obtener una autorización de residencia temporal por circunstancias excepcionales de arraigo laboral, es imprescindible o no que la acreditación de la relación laboral y de su duración lo sea exclusivamente a través de los medios establecidos en el párrafo segundo del artículo 124.1 del Real Decreto 557/11, de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, tras su reforma por la Ley Orgánica 2/2009, precisando si se trata de una enumeración tasada o no.

 

Esta sentencia puede significar, bajo mi punto de vista, abrir un nuevo camino para la regularización de personas que se encuentran en situación de irregularidad sobrevenida como consecuencia de la extinción de la relación contractual que tenían con anterioridad, que ciertamente es de especial importancia para quienes se han visto afectadas por la grave crisis sanitaria y su negativo impacto. En cualquier caso, para la aplicación sustentada por la sentencia será necesaria la previa realización de una actividad laboral regular, por lo que los requisitos del segundo párrafo del artículo 124.1 del RD 557/2011 seguirán siendo necesarios para quienes soliciten el arraigo laboral.

 

La Sala fija doctrina en el sentido de que el arraigo laboral puede ser acreditado “por cualquier medio de prueba válido en derecho, incluido, por tanto, los certificados de vida laboral que acrediten una relación laboral que pueda haber derivado de una anterior autorización de residencia que hubiera perdido vigencia”. Y sustenta, también, su tesis en el criterio defendido por el Defensor del Pueblo en la sugerencia formulada de 12 de julio de 2017. Aplicando esta doctrina a la situación laboral regular, anterior a la irregularidad sobrevenida, de la persona trabajadora era cercana en el tiempo a su petición, se concluye que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía fue plenamente ajustada a derecho.

 

Para concluir, hace más de un año y a raíz de la situación excepcional vivida provocada por el COVID, se forjó un movimiento y plataforma para solicitar al Gobierno de España que todas personas migrantes que se encontraban en nuestro país de forma irregular tuvieran un proceso de Regularización; movimientos, propuestas y manifestaciones que culminaron el día 19 de junio de 2020 cuando se presentó en el Congreso de los Diputados una propuesta de regularización de personas migrantes, apoyada por más de 1.100 colectivos de todo el país. En la propuesta se pedía una regularización urgente, permanente y sin condiciones para las personas migrantes y refugiadas que viven en España, por una cuestión de justicia social y un cambio de paradigma en el que la vida de todas las personas sea importante. Propuesta que fue rechazada. Esperemos que con la interpretación ampliamente integradora hecha por TS se avance en esta situación de necesidad que viven tantas personas migrantes en nuestro país. Esto solo tiene, a mi parecer, un límite y es que está por ver cómo será interpretado tanto por autoridades administrativas como por las judiciales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

35.- ARRAIGO LABORAL-1

 

Concentración contra la Reforma de la Ley de Ciencia.

Concentración contra la Reforma de la Ley de Ciencia.

El gobierno propone reformar la Ley de Ciencia para eliminar el contrato de acceso especial para postdocs (art. 22) e incluir un modelo nuevo de contratación (acceso de incorporación) con la excusa de promover la estabilidad del personal investigador postdoctoral. Creemos que su objetivo acaba perjudicando mucho más al personal investigador postdoctoral por las siguientes razones:
1) El modelo de contratación nuevo no se puede aplicar a distintas figuras postdoctorales (como las Juan de la Cierva o las Ramón y Cajal), sino que crea una figura propia aunque no se diga explícitamente. Por lo tanto, esas figuras postdoc que ya existen (como los Juan de la Cierva) no podrán beneficiarse de las ventajas del modelo de contratación del artículo 22, como el derecho a equiparación salarial con aquellos/as postdocs que ganen más (como está dispuesto en el artículo 22.1.d actualmente).
2) La figura del nuevo contrato de acceso viene a sustituir a la figura de Científico Titular (CT) en OPIS. La figura de CT es una figura funcionarial, dentro de convenio, con derechos consolidados como el de percibir complementos salariales (sexenios, quinquenios, trienios, etc.), con salarios sin pérdida de poder adquisitivo, etc. La figura de incorporación que se propone sería laboral fija, no funcionarial, fuera de convenio y no se especifica que el contrato sea indefinido (de hecho, hay una evaluación 4 años después del inicio del contrato donde se corre el riesgo de que te echen si no se aprueba la evaluación). Por supuesto, hay que olvidarse de cobrar complementos salariales. Creemos que esta figura nueva que sustituye a CT es una figura más vulnerable y con menos derechos consolidados que la figura de CT.
3) Desde el SAT proponemos que la solución pasa por la estabilización real (esto es, indefinida) del personal investigador postdoctoral a través de figuras estables con derechos consolidables y dentro del convenio. Estas figuras ya existen tanto en OPIs (Científico Titular) como en Universidades (Profesor Contratado Doctor o Profesor Titular) y creemos que no tiene sentido inventarse figuras nuevas ni experimentar con la estabilidad del personal postdoctoral.

Por todo ello animamos al personal investigador laboral (predoc y postdoc) de la UGR a acudir el día 15 a las 18:00 a la delegación del gobierno (C/ Gran Vía) a luchar por su presente y su futuro, dejando claro al gobierno que no queremos figuras nuevas, queremos la estabilidad, la seguridad y los derechos que nos merecemos.
Sección Sindical PDI – UGR

Desde SAT Universidad de Granada apoyamos la convocatoria de concentración propuesta por Marea Roja el próximo jueves 15 de abril en varias ciudades del estado contra la reforma de la ley de ciencia propuesta por el gobierno. Nos vemos a las 18:00 en la Subdelegación del Gobierno (C/ Gran Vía), Granada.

Nos gustaría pediros vuestro apoyo para esta concentración el jueves 15 a las 18:00.

SAT Granada.

Sección Sindical PDI – UGR

CONFLICTO COLECTIVO CONTRA CLECE, POR NUESTRA SALUD Y POR NUESTROS DERECHOS.

El miércoles 14 de abril, se celebran la vista y testifical de la demanda de conflicto colectivo presentada por la sección sindical en la Ciudad Sanitaria Virgen de las Nieves de Granada del Sindicato Andaluz de Trabajadores y Trabajadoras (SAT) frente a CLECE, S.A.

Los compañeros y compañeras (muy mayoritaria la presencia de ellas en la plantilla) del SAT en los centros sanitarios públicos que se engloban en la Ciudad Sanitaria citada llevan años peleando por una serie de derechos básicos que desde la dirección de CLECE – y con la connivencia del Servicio Andaluz de Salud, la dirección del centro hospitalario y CCOO – se les niegan permanentemente.

El derecho a un local sindical, la entrega de la ropa de trabajo que les corresponde por convenio colectivo, disponer de un recinto donde poder descansar y sentarse mientras transcurre el “tiempo de bocadillo”, la negativa a dejarles participar en el Comité de Salud Laboral, etc no son más que unos pocos de los derechos que se les sustraen a las mujeres y hombres que cada día se ocupan de la limpieza y el saneamiento de unas instalaciones sanitarias que se han visto en los pasados meses saturadas de pacientes y plenas de injusticias desde hace años.

Pero si existe una demanda reiterada y que adquiere una dimensión e importancia capital en tiempos de pandemia, esa es la de que CLECE debe lavar y desinfectar la ropa de trabajo de todas y todos los trabajadores que desempeñan sus funciones en la limpieza sanitaria. La cuestión de que el gigante empresarial, CLECE, cumpla con lo dispuesto en el art. 7 del Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo en relación con los limpiadores, se ha convertido en una lucha de largo recorrido que preocupa sobremanera a los delegados del SAT en la empresa.

La realidad es que CLECE se hace cargo del lavado y descontaminación de la ropa de trabajo de los limpiadores que se ocupan de la manipulación de residuos ( una minoría), pero no se hace cargo del lavado y descontaminación de la ropa de trabajo del resto de limpiadoras. Sin embargo,CLECE debe encargarse de la limpieza y descontaminación de la ropa de trabajo de todos los limpiadores, porque todos están expuestos a riesgos Biológicos durante la realización de sus tareas de limpieza.

Desde el año 2014 la Inspección de Trabajo ha conminado y sancionado reiteradamente a CLECE por negarse a cumplir por lo dispuesto en la ley y que a causa de ese incumplimiento, en la actualidad y en tiempos de Covid, obliga a las trabajadoras a transportar uniformes contaminados en transportes públicos y privados hasta que llegan a sus casas donde deben acometer las tareas de el lavado de la ropa de trabajo. La empresa «echa cuentas» y prefiere seguir pagando multas a cumplir con la legalidad y dejar de poner en riesgo a trabajadores y pacientes.

El artículo 7 del Real Decreto 664/1997 de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo dispone en su punto 3:” Al salir de la zona de trabajo, el trabajador deberá quitarse las ropas de trabajo y los equipos de protección personal que puedan estar contaminados por agentes biológicos y deberá guardarlos en lugares que no contengan otras prendas”.

Y en su punto “4. El empresario se responsabilizará del lavado, descontaminación y, en caso necesario, destrucción de la ropa de trabajo y los equipos de protección a que se refiere el apartado anterior, quedando rigurosamente prohibido que los trabajadores se lleven los mismos a su domicilio para tal fin.”

Y el art. 4.5 del Real Decreto 664/1997, señala que “si los resultados de la evaluación revelan que la actividad no implica la intención deliberada de manipular agentes biológicos o de utilizarlos en el trabajo, pero puede provocar la exposición de los trabajadores a dichos agentes, se aplicarán las disposiciones de los artículos 5 al 13 de este Real Decreto, salvo que los resultados de la evaluación lo hiciesen innecesario.

De lo expuesto en el apartado de hechos de la demanda presentada por el SAT se desprende sin ninguna duda el incumplimiento por parte de CLECE de lo establecido en los artículos 7.4 y 4.5 del Real Decreto 664/2017, puesto que debiendo encargarse del lavado y descontaminación de la ropa de trabajo, no lo hace.

Igualmente, CLECE incumple la normativa de Prevención de Riesgos Laborales creando un riesgo grave para la integridad física y la salud de los trabajadores afectados porque de la Evaluación de Riesgos Laborales de los centros de trabajo se constata que todos los limpiadores están expuestos a riesgos biológicos.

Junto con las denuncias ante la Inspección de Trabajo y que ya se manifiestan como insuficientes y poco efectivas para obligar al cumplimiento de la Ley, el compañero del SAT en el comité de empresa y la representante del sindicato al frente de la sección sindical, junto con las afiliadas del sindicato, han presentado denuncias ante la fiscalía, celebrado ruedas de prensa y organizado diversos actos de denuncia pública, para acabar presentando un Conflicto Colectivo que habrá de resolverse el miércoles 14 de abril.

Dato curioso y de destacar es el comportamiento cómplice de CCOO -con mayoría en el comité de empresa- que es el mejor aliado de CLECE: maniatando a las trabajadoras, acallando sus protestas, monopolizando el Comité de Salud Laboral en beneficio de la empresa y negándose a adoptar resoluciones que terminen con los abusos del especulador multimillonario Florentino Pérez.

La última y sorprendente actuación de los encargadíllos de Comisiones Obreras ha sido la de escenificar un acuerdo con CLECE mediante el cual se lavará y desinfectará la ropa de algunas trabajadoras, a voluntad del empresario y previa aceptación de las solicitudes que se presenten. Esto se ha hecho ante la inminente llegada del día en que en los juzgados de lo Social de Granada se dirimirá en conflicto planteado por el Sindicato Andaluz de Trabajadoras y Trabajadores.

«Con el SAT Andalucía no se vende, es una de las consignas sindicales de nuestra organización: no se vende ni nuestra tierra, ni los derechos y la dignidad de las mujeres y hombres que desde sus puestos de trabajo llevan años haciéndose cargo de un servicio fundamental como es la limpieza de las instalaciones sanitarias, trabajo que durante estos tiempos de pandemia ha pasado a convertirse en trascendental para toda la sociedad andaluza.

Sección Sindical del SAT en CLECE , Ciudad Sanitaria Virgen de las Nieves, Granada,

Autogestión hortícola y agricultura agroecológica.

Autogestión hortícola y agricultura agroecológica.

Dentro de las las jornadas de Resistencia Alimentaria y Soberanía Alimentaria organizadas por el Sindicato de Obrera/os del Campo, Sindicato Andaluz de Trabajadora/es SOC-SAT con la colaboración de Ecologistas en Acción de Andalucía, se presenta mañana lunes 12 de abril a las 20.00h su  quinta ponencia.
En esta ocasión sobre «Autogestión Hortícola y Cooperativas Agroecológicas», impartida por la agricultora bióloga María Sevilla Rogado, hermana de la Tierra especializada en técnicas y prácticas de cultivo ecológico.

Carta abierta de una trabajadora de Ayuda a Domicilio

Carta abierta de una trabajadora de Ayuda a Domicilio

A continuación reproducimos la «carta abierta· remitida por nuestra compañera Saadia, trabajadora de Ayuda a Domiclio, al diario IDEAL de Granada:

He sido hasta hace unos días trabajadora de ayuda a domicilio en la empresa que presta ese servicio para el Ayuntamiento de Granada: ARQUISOCIAL.

            En los casi seis años que he trabajado con ellos, con un contrato de diez horas/día los sábados y domingos, me han hecho trabajar multitud de horas extras en días festivos ajenos a mi contrato (todos los festivos de Navidad, Semana Santa, cualquier festivo que no cayera en sábado y domingo) sin pagarme ni una hora. Mi salario es de menos de 6 euros la hora, y eso en meses en que solo hayamos trabajado sábado y domingo. Las horas extras que me obligaban a hacer, nunca me las pagaron ni me las compensaron de cualquier otra manera (con días añadidos de vacaciones ni nada similar). Me obligaron a hacer servicios que necesitarían al menos dos personas, porque la persona asistida pesa mucho, o tiene  problemas graves de desequilibrio mental y es peligrosa, o está recién operada y es peligroso moverla, etc., y hay que lavarla, vestirla, moverla, llevarla al aseo, darle de comer, etc. etc.  Eso hacía que nuestro servicio (el mío y el de compañeros/as en igual situación) sea peligroso tanto para la empleada que tiene que asistir, como para la persona asistida.

            En todo el tiempo de pandemia, todo el material de protección que me han dado, y tarde, han sido dos mascarillas quirúrgicas (en dos años). Tuve el covid, del que todavía arrastro secuelas, y en mi baja médica incluso tuvieron la desfachatez de que el doctor de la empresa me llamara para presionarme a ir a trabajar, a pesar de mi baja médica.

            El 2 de este mes de marzo, superada física y emocionalmente y con una profunda crisis personal, decidí darme de baja de la empresa presentando un escrito  en el que explicaba los motivos de mi renuncia a trabajar con ellos. Pero me obligaron a entrar a solas en una sala y entre tres empleados de la oficina me presionaron para firmar un escrito alternativo de renuncia, a mano, en el que solo hiciera constar mi deseo de renunciar a trabajar en la empresa, sin explicar motivo alguno.

            No creo que el servicio que presta esa empresa tenga un mínimo de calidad; ni siquiera de humanidad, tanto para los empleados como para los asistidos. Y puesto que  el Ayuntamiento de Granada los ha subcontratado para hacer el servicio de asistencia a domicilio, tiene también responsabilidad de que se haga dignamente.

            Le agradeceré mucho que dé a conocer en su periódico en la sección Cartas al Director lo que viene ocurriendo en la prestación del servicio de ayuda a domicilio de la ciudad de Granada

            En Granada, a 5 de marzo de 2021.

Saadia Fatih Krid.

Exempleada de Arquisocial en el servicio de ayuda a domicilio de Granada.

LO QUE SE ESCONDE AL OTRO LADO DE LA LÍNEA

LO QUE SE ESCONDE AL OTRO LADO DE LA LÍNEA

Suena tu teléfono, y una cálida voz, que por regla general es de mujer, te ofrece un maravilloso producto o servicio que hasta ese momento tú no sabías que necesitabas. Atiende a todas y cada una de tus palabras generando un clímax de confianza, que convierte una fría llamada en una atención totalmente personalizada.

Sin duda, se requiere de mucha profesionalidad para hacer esto reiterativamente llamada tras llamada, sin descanso y con un margen de segundos para clasificar o agendar la última llamada y dar paso a la siguiente. Para mantener la “sonrisa telefónica” durante una dura jornada marcada al ritmo de los “no me interesa”, “te voy a denunciar”, “sois unas pesadas”, “deja ya de molestar h… de p…”. Y soportar la presión que ejerce sobre ti tu coordinador porque no llegas a los objetivos con la inminente amenaza de despido a tus espaldas.

Este es el día a día de una trabajadora en el sector del telemarketing. Solo tenemos que analizar las condiciones objetivas que se vienen dando en los llamados Call Centers (centros de llamadas) o en su nueva y “ventajosa” modalidad de teletrabajo, para deducir que una vez más, la precariedad tiene rostro de  mujer.

Portada del sexto número de la revista El Duende, publicado el 7 de diciembre de 1913: incluía un reportaje sobre las precarias y abusivas condiciones laborales de las telefonistas. Más de 100 años después, las cosas siguen igual.

Contratos a tiempo parcial de 20 a 30 horas con salarios de miseria

El salario medio de una teleoperadora oscila entre los 400 y los 800 euros de media. No son pocas las mujeres que tienen que sustentar a sus familias con esta miseria perpetuando su situación precaria y de pobreza.

Sin embargo, se anuncia a bombo y platillo en los medios la proliferación de estas empresas, Como UNISONO, SITEL, COMDATA, KONECTA… “Pro y feministas” que generan empleo pensando en las mujeres que tienen que conciliar su vida laboral con el ámbito doméstico y de cuidados.

Lo que no dicen estos medios es el discurso que estas empresas se reservan para sus colmenas telefónicas: “No podemos ampliaros la jornada porque a partir de “X” horas dejáis de ser productivas”…, “si tenéis que cerrar alguna venta fuera de horario laboral es asunto vuestro, entendemos que tenéis que llegar a los objetivos pero ese tiempo de trabajo no se remunera”… “Sois unas privilegiadas, trabajáis pocas horas y tenéis un salario fijo más los incentivos”.

Esta última sentencia se merece un punto y aparte para aclarar, a quienes no conocen el funcionamiento interno de este sector, cómo funcionan los incentivos por objetivos. Por un lado, siempre se cobran a posteriori, es decir, al mes siguiente, y si te despiden antes no los ves. Y por otro lado, desde hace relativamente poco tiempo se ha implantado el sistema de puntos, de manera que tú no recibes dinero por tus objetivos, sino que se te asigna una cantidad de puntos que tú puedes canjear en una página web que la empresa pone a tu disposición con una serie de artículos (elípticas, televisores, viajes…) para que los compres o los canjees pagando una tarjeta donde puedes ingresar el dinero que compres.

No es difícil entender que para una trabajadora que no llega a final de mes no es precisamente motivacional comprar un aparato de última tecnología cuando no puede llenar su frigorífico para comer.

Síndrome crónico de estrés

Hilando con el apartado anterior, hemos de señalar este sistema de incentivos como una de las principales fuentes causantes del estrés, la ansiedad y los ataques de pánico que sufren diariamente las trabajadoras de este sector, siendo un 30% del total de las empleadas las que padecen un síndrome crónico de estrés.

Es un hecho que si no cumples los objetivos, es decir, si no eres “productiva”, suena “la llamada exprés del despido”.

Caeríamos en la simplicidad si justificáramos el alto índice de rotación de las trabajadoras de este sector, aludiendo a que el principal motivo de desvinculación en esta industria es por decisión de las trabajadoras “que no soportan el estrés”.

No es que las trabajadoras no soporten el estrés al que son sometidas y que bajo ninguna circunstancia debería de tolerarse en ningún sector. De hecho, son muchas las teleoperadoras que se enfrentan a su jornada medicadas con ansiolíticos y fármacos antidepresivos porque no pueden permitirse una baja, más aún, siendo conscientes de que eso causaría su despido inmediato.

Son insalubres la presión que se ejerce sobre estas trabajadoras y las prácticas de mobbing o acoso laboral que vienen siendo habituales en un sector donde se “normaliza” que se saque de línea a una trabajadora durante tres días, haciéndola ir a su cubículo o cabina para “no hacer nada” esperando la carta de despido, para que sirva de ejemplo a sus compañeras e interioricen qué les pasará si no cumplen sus objetivos.

Práctica tan habitual como que se esperen a que te coloques los cascos para brindarte la carta de despido delante de todas tus compañeras, que observan como recoges rota tu mesa de trabajo. ¿Técnicas motivacionales? No sé a ustedes, pero a mí no me motiva ver levantarse a una compañera con un ataque de ansiedad porque ha descubierto que esta despedida al ser bloqueada en el sistema de llamadas.

Inestabilidad laboral

Quizás ahora entendáis por qué en las páginas de búsqueda de empleo, como Infojobs, todas las semanas aparezcan periódicamente publicitadas por distintas ETT´s vacantes para cubrir los mismos puestos de teleoperadora.

El quid de la cuestión no se centra en la tolerancia o no de las trabajadoras al estrés sino que atiende a los intereses propios de la industria del telemarketing. Para ellos, sólo somos números, si no das las cifras te echan y punto. Tienen un ejército de reserva esperando cubrir tu puesto de trabajo.

Esta realidad acompaña a las trabajadoras durante toda la jornada y, para que no se olvide, se refleja gráficamente en una pizarra donde tienes que apuntar tus objetivos con una doble intencionalidad: controlar y generar competitividad entre las compañeras. “Tanto vendes, tanto vales”.

Esta industria ha implantado en su sistema todos y cada uno de los mecanismos del capitalismo para evitar que las trabajadoras se organicen y luchen por sus derechos, estableciendo como regla prioritaria el “divide y vencerás”.

Esto no solo se aplica en su funcionamiento interno con técnicas como la que acabamos de señalar, sino que además, es cada vez más habitual la deslocalización de los centros de trabajo o la modalidad del teletrabajo para dificultar la organización de las trabajadoras por un lado y, por otro, para aumentar sus beneficios o bien, implantando “sites” (plataformas) en países donde los derechos laborales son papel mojado, o bien, promoviendo la modalidad del teletrabajo donde es la propia trabajadora quien asume una parte de los costes de la producción (internet, luz, material informático…).

De manera que cuando estas empresas presumen de haberse expandido a nivel global creando sites en países suramericanos o del Este por ejemplo, omiten las condiciones laborales que sufren sus trabajadoras en esos países, donde una teleoperadora apenas llega a cobrar 300 euros por la misma jornada que  realizamos aquí por unos 700 u 800 euros.

Asimismo, cada vez es más habitual que una empresa de telemarketing se abastezca de trabajadoras a través de cuatro o cinco ETT´s diferentes. Aumentan sus beneficios reduciendo costes en despidos, bajas e indemnizaciones y se surten de trabajadoras de “categoría B” que sufren un grave deterioro en sus condiciones laborales con continuas altas y bajas por meses e incluso por días, ocupando en no pocas ocasiones, de manera fraudulenta, puestos estructurales de la empresa. Y a su vez, evitan la unidad de acción de las trabajadoras en la defensa de sus derechos laborales.

Otro de los principios básicos por los que se rige la industria del telemarketing se basa en aquello de “el tiempo siempre juega a tu favor”. Y es que si no das tiempo a que las “semillas germinen, difícilmente recogerás una cosecha”. De modo que si las trabajadoras entienden su trabajo en el sector del telemarketing como un lugar de paso, es menos probable que intenten sembrar conciencia para luchar contra la precariedad y la explotación en los Call Centers.

Por contra, no penséis que las empresas invierten recursos en este vaivén de trabajadoras. Las ETT´s y las formaciones no retribuidas con carácter selectivo, son la fórmula idónea para hacer rodar este engranaje que nos somete a una, cuanto menos, desesperante inestabilidad laboral.

Inestabilidad laboral, explotación, temporalidad y trabajo a tiempo parcial son elementos que se reiteran una y otra vez en los sectores altamente feminizados, y por ende precarizados.

Cubiertas por un velo de invisibilidad, las trabajadoras de este sector sufrimos unas condiciones indignas para cualquier ser humano.

El patriarcado se ha encargado de adjudicarnos un papel protagonista en la industria del telemarketing sosteniéndose en estereotipos tales como que las mujeres tenemos una voz más dulce, somos más empáticas, tenemos mayor tolerancia a la frustración…

Características que el rostro amable del capitalismo ha sabido aprovechar para explotar indiscriminadamente a todas las mujeres en este ámbito: estudiantes, mujeres en paro con o sin formación, mujeres nativas y extranjeras, mujeres que ya no son productivas en otros sectores porque su salud física se ha degradado o, porque por su edad, ya no se las considera operativas en sectores tales como la hostelería o la limpieza. Todas con un nexo en común: nuestra condición de clase y de género.

En nuestro sector, se repite el patrón de otros sectores claramente feminizados como lo son: la limpieza, las Kelly´s, la ayuda a domicilio o las trabajadoras domésticas entre otros. Se infravalora nuestro trabajo porque se corresponde con los roles que tradicionalmente el patriarcado nos ha atribuido (limpiar, cuidar… y trabajos que impliquen emociones) y que durante siglos hemos realizado sin retribución alguna.

Y no será el capitalismo quien dé valor a nuestro trabajo, sino que por el contrario, cuando el trabajo se feminiza, las condiciones laborales empeoran. Y esto se debe en gran medida a condiciones estructurales que aumentan sobre nosotras la presión para soportar trabajos mal retribuidos y disminuye nuestras posibilidades de elección, influyendo de manera determinante la doble carga del trabajo reproductivo y de cuidados.

El sistema de producción actual ha sabido beneficiarse de esta doble explotación, y los Call Centers son sin duda, un claro ejemplo de cómo sacar el máximo partido de los roles impuestos por el patriarcado generando empleos precarios, inestables y con una carga emocional que atentan contra la salud de las trabajadoras que encadenadas a sus auriculares te atienden amablemente desde el otro lado de la línea.

Es hora de hacer una llamada a la organización

y a la lucha de las trabajadoras del sector de telemarketing,

¡por nuestros derechos y por un trabajo digno!

¡Es hora de colgar al capitalismo!

Área de la Mujer – SAT Granada

Presentamos nuestra App «SAT Granada»

Presentamos nuestra App «SAT Granada»

Desde la Unión Territorial del SAT de Granada, os presentamos nuestra App para Android.

Esta herramienta pretendemos que sea de gran utilidad para todos los afiliados, militantes y simpatizantes del sindicato. Desde la misma se puede acceder a a contenidos relacionados con Sectores como la Hostelería, Empleadas de Hogar, Campo, Área de Mujeres, etc.

También se puede acceder a la Guía de trabajadoras y trabajadores del Campo, Guía de Elecciones Sindicales, Laboral etc y es posible realizar consultas con la asesoría laboral del sindicato, afiliarse (rellenando la ficha) y tener acceso al canal de YouTube del SAT (Acción Sindical SAT Granada), a noticias de actualidad sindical y social o a las publicaciones de Facebook, Twitter o el propio blog del SAT de Granada.

Esta que os presentamos es la primera edición de la App que vamos a ir mejorando con nuevas versiones y actualizaciones que vayan enriqueciendo, ampliando y haciendo más completa la aplicación y aportando nuevas utilidades y servicios para todas y todos los que estáis comprometidos con el sindicalismo alternativo y de clase 100% andaluz .

¡ Vamos avanzando y construyendo sindicato y aportando herramientas autogestionadas hechas desde la clase obrera para la clase obrera!

Todo ello es gratuito: te puedes descargar la aplicación para Android en Google Play.

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