Manual del boicot a Israel (BDS): la solidaridad que demanda Palestina

Manual del boicot a Israel (BDS): la solidaridad que demanda Palestina

Manual del boicot a Israel (BDS): la solidaridad que demanda Palestina

Palestino

¿Qué podemos hacer?

  • Tener un conocimiento objetivo de lo que está sucediendo. Para ello es imprescindible recurrir a medios de comunicación que no estén alineados con el sionismo: libros escritos desde la vertiente palestina, redes informativas, o conferencias que descubran la realidad discriminatoria que habitualmente se oculta.
  • Boicotear a los medios de comunicación que, de forma continuada y escandalosa, denigran al pueblo palestino y dan cobertura al Estado hebreo que los oprime.
  • Denunciar y retirar la confianza a los políticos que conceden a los responsables y ejecutores del apartheid un tratamiento normalizado.
  • Presionar a las instituciones de gobierno para que rompan los vínculos que mantienen con Israel y abran canales de comunicación con las instituciones homólogas palestinas.
  • Denunciar a los Estados que abastecen de armas a Israel.
  • Denunciar a las cadenas comerciales que abren sus puertas a los productos israelíes; conocer de cuales se trata y negarse a comprarlos. Denunciar a las firmas que invierten en dicho país para abrir puntos de venta a los productos que ellas ofrecen.
  • Presionar a los organismos públicos que se abastecen de productos israelíes para que cambien de proveedores.
  • Promover la desinversión en Israel o en empresas que le son útiles para aplicar el apartheid. Señalar y repudiar a dichas empresas.
  • Promover el bloqueo a la carga y descarga de los buques que tienen como destino o procedencia Israel.
  • Trasladar información sobre el boicot a los centros educativos, laborales, sociales… para que haya un conocimiento detallado del mismo.
  • Promover en dichos centros iniciativas específicas de boicot. A nivel académico, suspender los convenios de colaboración con otros centros similares hebreos.
  • Rechazar cualquier expresión artística y cultural promovida desde Israel para proyectar una imagen con la que encubrir sus crímenes. No acudir a dichos espectáculos y, se si acude, para convertirlos en plataforma de denuncia del apartheid.
  • Rechazar la participación de Israel en eventos deportivos de ámbito internacional. Rechazar el fichaje de deportistas israelíes. Denunciar la presencia de deportistas extranjeros en competiciones que se celebren en Israel.
  • Apoyar las iniciativas que promuevan grupos antiapartheid y defender la legitimidad de sus actuaciones.

La estrategia recurrente del Estado de Israel ha sido siempre la de criminalizar y descalificar como «antisemita» a cualquier persona u organización crítica con sus políticas de apartheid. Así lo viene haciendo con el movimiento BDS, al que considera una amenaza para sus intereses, y contra el que ha aprobado leyes que le permiten condenar a cualquier ciudadano israelí, palestino y/o internacional que de manera pública participe en la campaña.

El movimiento BDS, sin embargo, evita estigmatizar de manera genérica a cualquier ciudadano u organización israelí, y, menos aún, hacerlo por criterios étnicos y/o religiosos. La campaña plantea como objetivo aislar a los agentes económicos, empresariales, políticos, académicos, culturales, artísticos, deportivos o de cualquier otro tipo que, de manera clara, contribuyan a sostener el régimen de apartheid. La denuncia señala a empresas israelíes o internacionales que contribuyen a la viabilidad económica del proyecto sionista. Cuestiona a los agentes académicos que afianzan los lazos con universidades israelíes en aras al desarrollo de proyectos destinados a la investigación militar. Deja en evidencia a representantes políticos, culturales o deportivos que contribuyen a legitimar la imagen pública del Estado de Israel. Todos ellos, obviando políticas de continua vulneración de los derechos humanos, dulcifican su imagen ante el mundo presentándolo y aceptándolo en los foros internacionales como un país normalizado.

boicot-a-israel

https://www.txalaparta.eus/es/noticias/manual-del-boicot-a-israel-bds-la-solidaridad-que-demanda-palestina

 

Protocolo de actuación ante los objetivos identificados

La experiencia de estos años ha llevado a desarrollar este protocolo de actuación:

  • Intentar cancelar o suspender la relación comercial o promocional para con el Estado de Israel. Para ello se intenta abrir comunicación con las personas responsables de las relaciones comerciales; con la dirección de los clubes deportivos, empresas de eventos, agentes organizadores o instituciones locales involucradas en la celebración de eventos que legitiman al Estado sionista. La demanda de cancelación debiera estar respaldada con argumentos bien justificados y documentados. Es de gran utilidad que la demanda cuente con el apoyo de organizaciones sociales, sindicales, peñas deportivas de ámbito local…
  • Si la anterior gestión resulta infructuosa, es el momento de socializar esa información y dar a conocer las implicaciones de una determinada empresa o agente cultural-deportivo en la estrategia de normalización del Estado de Israel. Para ello habría que utilizar todos los medios de difusión a nuestro alcance. Los medios de comunicación oficiales suelen ser, todavía, bastante reticentes a la hora de difundir la campaña; los medios de comunicación alternativos son más receptivos.
  • Cuando no se consigue la implicación del agente comercial o cultural-deportivo es el momento de dar el paso a la movilización. La movilización social no pretende convencer al agente implicado que ha rehuido aplicar un código ético; se trata de que la persona interpelada valore la conveniencia para sus intereses de interrumpir las relaciones con Israel. Las fórmulas de agitación social utilizadas son múltiples: mociones de denuncia en instituciones locales, concentraciones, manifestaciones, charlas y/o seminarios divulgativos, festivales solidarios y, sobretodo, la denuncia insistente. Las referidas estrategias pacíficas se han demostrado útiles para desmontar la pretendida apariencia de normalidad de las relaciones con Israel. Especial eficacia para trascender el bloqueo informativo suelen tener la desobediencia civil o la acción directa no-violenta.
  • Finalmente, es de vital importancia la difusión de los resultados de la campaña. Su efecto es multiplicador. Los pequeños logros a nivel local van proyectando una perspectiva globalizadora a nivel mundial; contribuyen, de esa forma, a que las respuestas sean cada vez más extensas e impactantes. Cada pequeña acción es una pequeña gota que incrementa una gran marea. Esta, poco a poco, va aislando el régimen de apartheid y evidencia ante la sociedad palestina que no están solos en su desigual lucha contra el sionismo.

No es solo cuestión de ver la tele y sentirse mal o expresar el desacuerdo con la situación de Palestina. La campaña es un llamamiento al mundo que se hace desde la perspectiva de la libertad, la justicia y la igualdad. No se dirige solo a mejorar las condiciones de vida de quienes viven en Gaza o Cisjordania; habla también del derecho al retorno de los refugiados palestinos; de los derechos de la población palestina que vive en Israel. Habla de los Derechos Humanos para todo el pueblo palestino, esté donde esté, y del derecho a la igualdad.
Rafeef Ziadah

CONCENTRACIÓN sábado 15 de mayo por la estabilidad en el empleo de los trabajadores públicos.

CONCENTRACIÓN sábado 15 de mayo por la estabilidad en el empleo de los trabajadores públicos.

 

MOTIVOS PARA LA HUELGA EN LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS DE ANDALUCÍA, CEUTA Y MELILLA

La precariedad de l@s emplead@s públic@s en forma de alta tasa de temporalidad y el abuso de ésta por parte de las administraciones es insostenible. Son miles las personas que han demostrado mérito y capacidad durante años, y que han superado en la inmensa mayoría de ocasiones los diferentes procesos selectivos que la administración les exigió en su momento para acceder a la función pública. Paralelamente, las ofertas de empleo público siguen siendo insuficientes para cubrir realmente las necesidades estructurales que requieren los servicios, llevando a estos, a una vía de privatización que avanza imparable en sectores clave para la ciudadanía como sanidad y educación.

La directiva 1999/70/CE, de obligatorio cumplimiento para los estados miembros de la UE, y diversas sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea dejan claro, que si no existe normativa sancionadora estatal (caso del estado español) para el abuso de la temporalidad de las administraciones públicas, la fijeza del personal en abuso tiene el amparo legal para ser la sanción disuasoria para la administración y compensatoria para los afectados.

RAZONES PARA UNA HUELGA, 28 M

La inestabilidad y precariedad que sufren l@s trabajador@s de las subcontratas (con peores condiciones laborales y económicas), así como las miles de personas opositoras, a las que se ha dejado en la estacada sin las correspondientes convocatorias anuales, o bien con ofertas de empleo que no se ajustan a la realidad de los puestos estructurales que realmente necesitan cubrirse, han sido las claves de unas políticas neoliberales que han priorizado el beneficio de la empresas privada en detrimento de unos servicios públicos de calidad, debilitando así las estructuras de éstos.

NO PODEMOS PERMITIR QUE CESEN A PERSONAS PREPARADAS QUE HAN DADO LO MEJOR DE SUS VIDAS COMO SERVIDORES PÚBLICOS

NO PODEMOS PERMITIR QUE SE PIERDAN MILES DE PLAZAS PÚBLICAS EN BENEFICIO DE EMPRESAS PRIVADAS CON EL ÚNICO INTERÉS DE EXPOLIAR EL DINERO DE TODA LA CIUDADANÍA.

EL DÍA 28-M LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS DE ANDALUCÍA, CEUTA Y MELILLA DEBEN PARAR PARA RECLAMAR Y EXIGIR A LEGISLADORES Y ALTOS CARGOS DE LAS DIFERENTES ADMINISTRACIONES:

-La paralización de los procesos selectivos, auditoría de los puestos ocupados por interinos y sustitutos en abuso de temporalidad y separación de estás plazas de los procesos selectivos de libre concurrencia. Cumplimiento de la directiva europea 1999/70/CE y del derecho comunitario. Regulación administrativa para el personal en abuso en personal fijo a extinguir.

-Convocatorias anuales acordes a las necesidades reales. Eliminación de las tasas de reposición y recuperación de las miles de plazas que se han perdido en los últimos años, así como la creación de todas aquellas plazas necesarias estructuralmente para unos servicios públicos de calidad.

-Expulsión de empresas privadas de las administraciones públicas, y recuperación de los servicios externalizados, expansión y refuerzo de estos servicios mediante una mayor inversión orientada a necesidades colectivas y sociales para garantizar a la población unos servicios públicos dignos, especialmente a la clase trabajadora y los sectores más vulnerables.

-Dotar a la inspección de trabajo con herramientas y personal para la detección de contratación fraudulenta en las administraciones públicas y establecimiento de mecanismos de sanción como el pago con patrimonio privado o inhabilitación para el desempeño en la administración pública para aquellos gestor@s públic@s que utilicen la contratación en fraude de ley.

RAZONES PARA UNA HUELGA, 28 M-1

Jornadas de Resistencia Alimentaria: Cubiertas verdes vivas.

Jornadas de Resistencia Alimentaria:  Cubiertas verdes vivas.

Resistencia Alimentaria le está invitando a una reunión de Zoom programada.

Tema: Cubiertas verdes vivas: Aumento de la fertibilidad y retención de agua. Reducción de la erosión y plagas.
Juan Antonio García Villalba (Agricultor de olivos ecológicos y apicultor)
Día: 10 may. 2021
Hora: 20:00 h

Unirse a la reunión Zoom
https://us02web.zoom.us/j/87336742843?pwd=djErQTVCRi90aE5sTHlsbFdMVE1idz09

ID de reunión: 873 3674 2843
Código de acceso: 932180

Techo verde

En las islas Feroe se ven muchos techos verdes tradicionales.

Un techo verde, azotea verde o cubierta ajardinada es el techo de un edificio que está parcial o totalmente cubierto de vegetación, ya sea en suelo o en un medio de cultivo apropiado, con una membrana impermeable. Puede incluir otras capas que sirven para drenaje e irrigación y como barrera para las raíces.

No se refiere a techos de color verde, como los de tejas de dicho color ni tampoco a techos con jardines en macetas. Se refiere en cambio a tecnologías usadas en los techos para mejorar el hábitat o ahorrar consumo de energía, es decir tecnologías que cumplen una función ecológica.

El término techo verde también se usa para indicar otras tecnologías “verdes”, tales como paneles solares fotovoltaicos o módulos fotovoltaicos. Otros nombres para los techos verdes son techos vivientes y techos ecológicos.

Los techos verdes se pueden usar para:

  • Cultivar frutas, verduras y flores
  • Mejorar la climatización del edificio
  • Prolongar la vida del techo
  • Reducir el riesgo de inundaciones
  • Filtrar contaminantes y CO2 del aire.
  • Actuar como barrera acústica; el suelo bloquea los sonidos de baja frecuencia y las plantas los de alta frecuencia.
  • Filtrar contaminantes y metales pesados del agua de lluvia
  • Proteger la biodiversidad de zonas urbanas

Un techo verde es un componente clave de un edificio autónomo.

Un estudio realizado en 2005 por Brad Bass de la universidad de Toronto demostró que los techos verdes también pueden reducir la pérdida de calor y reducir el consumo de energía en invierno.

En un estudio reciente sobre el impacto de estructuras verdes en la zona de Mánchester los investigadores comprobaron que los techos verdes ayudaban a bajar las temperaturas especialmente en zonas urbanas: “agregar techos verdes a todas las estructuras puede tener efectos dramáticos en la temperatura de la superficie, manteniendo la temperatura por debajo de los promedios de los años 1961-1990… Los techos verdes tienen mayor impacto… donde la proporción de edificios es alta y la proporción de evaporación es baja. Por lo tanto la mayor diferencia ocurre en el centro de las poblaciones.”

Manifiesto sindical: “Por la paz, la vida y la democracia en Colombia”.

Manifiesto sindical: “Por la paz, la vida y la democracia en Colombia”.

Por la paz, la vida y la democracia en Colombia

Los sindicatos firmantes denunciamos la terrible violencia que se está viviendo actualmente en Colombia a manos de las fuerzas estatales. El pasado 28 de abril el pueblo colombiano salió masivamente a las calles respondiendo a la llamada de paro nacional por la paz, la vida y la democracia y contra la reforma tributaria que pretendía llevar a cabo el gobierno de Iván Duque.

No era ni mucho menos la primera jornada de paro o movilización que denunciaba que las políticas neoliberales del gobierno de Iván Duque precarizaban cada vez mas las condiciones de trabajo y de vida de la clase trabajadora y el pueblo Colombiano. Tampoco era la primera movilización o paro que denunciaba las amenazas y los asesinatos de lideres y lideresas sociales, campesinos, dirigentes sindicales, mujeres, montajes judiciales – mecanismo de represión del Estado- así como la negativa del Gobierno Colombiano de profundizar en el proceso de paz negándose a implementar los acuerdos de paz de La Habana.

Desde el pasado 28 de abril, la feroz represión y violencia policial y militar se han extendido por todo el país. La Plataforma Grita precisó que, desde el comienzo de las protestas, se han presentado 934 detenciones arbitrarias, 1.728 casos de violencia policial y 234 víctimas de violencia física. Además, reporta un total de 341 intervenciones violentas, 37 homicidios, 26 personas con heridas en los ojos, 98 casos por disparos con arma de fuego por parte de agentes de la Policía y 11 víctimas de violencia sexual. Mientras todo esto está pasando, la comunidad internacional continua sin decir nada, permitiendo que el gobierno de Iván Duque continúe reprimiendo impunemente al pueblo colombiano.

Ante esta situación, nosotros defendemos la vida, la paz y la democracia en Colombia. Exigimos al gobierno de Iván Duque que cese inmediatamente la represión al pueblo, desmonte el ESMAD – Escuadrón Móvil Antidisturbio, desmilitarice los territorios y ciudades y escuche el clamor del pueblo que demanda paz, vida y democracia.

Derechos universales como el derecho a una vida y un trabajo digno, el derecho al ejercicio de la huelga y a la actividad política, sindical y social, los derechos de las mujeres, el derecho a la protesta social y los derechos humanos más elementales son vulnerados día a día en Colombia y esto tiene que acabar.

No podemos permitir que se den estas circunstancias ni en Colombia ni en ningún lugar del mundo. No podemos quedarnos callados y calladas ante estos brutales ataques contra los manifestantes. Apoyamos el derecho de todos los colombianos y colombianas a protestar y a alzar la voz para pedir un futuro más brillante. Felicitamos a los sindicatos, a los movimientos sociales y, en particular, a los miles de jóvenes que han tenido la firmeza de levantarse y continuar su protesta ante tanta intimidación y violencia de la policía. El estado colombiano debe respetar el derecho democrático de los ciudadanos a la protesta pacífica y a la libertad de reunión.

Por todo ello, exigimos a la comunidad internacional, la Unión Europea, los gobiernos europeos y autonómicos que actúen para acabar con la represión en Colombia y que activen todos los mecanismos necesarios para acabar con la violencia en el país. Por nuestra parte seguiremos con nuestro compromiso por una Colombia en paz y en democracia en donde los derechos humanos, los derechos sociales y los derechos al libre ejercicio sindical junto al derecho a la actividad política y social sean una realidad.

7 de Mayo del 2021

4_5814292653902137682 (Pincha aquí para descargar el manifiesto).

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1º de Mayo: Resumen de la jornada.

1º de Mayo: Resumen de la jornada.

Foto: Víctor Mercury
1 º de Mayo 2021 Granada. Foto de Víctor Mercury

Este primero de mayo volvimos a concurrir a la cita de la manifestación del 1º de Mayo, día internacional de la Clase Trabajadora en Motril y en Granada.

La clase trabajadora andaluza se enfrenta a unas horas aciagas en cuanto a lo que se refiere a su condiciones laborales y a un futuro, cada vez más negro, que afrontamos las mujeres y hombres andaluces que cada mañana nos levantamos acosados por la incertidumbre, la amenaza real del desempleo sufrido o por sufrir, la precariedad, los salarios miserables, etc y todo lo que esto lleva aparejado. Por si fuera poco, con la excusa de hacer frente a la actual pandemia y la crisis económica de turno que nos ha traído con ella, se nos vuelve a pedir a trabajadores trabajadoras más sacrifico y resignación.

Todas estas miserias económicas y organizativas que sufrimos los y las trabajadoras se dan en nuestra tierra, Andalucía, siempre a la cola de todo lo socialmente bueno y a la cabeza en cuanto desigualdades, pobreza e injusticias. Una tierra que es nuestra madre y que vive presa de gobiernos ajenos a los intereses reales de sus hijas e hijos y de un sistema económico neo-liberal que nos arrebata nuestras riquezas para ponerlas en manos de una élite conformada por aquellos que pretenden manejar los designios del mundo.

1 de Mayo en Motril. Foto SAT Motril

https://fb.watch/5eaTWY1FLQ/

Los jóvenes no tiene acceso al empleo o, si lo hacen es en unas condiciones que les impide emanciparse de los hogares familiares que, en muchos casos, siguen siendo la única célula sobre la que se sustenta la supervivencia de sus miembros. Andalucía ve enajenado su campo y sus recursos naturales a manos de empresas que utilizan nuestro territorio como punto de salida para sus actividades especulativas de toda índole y donde nunca retornan los multimillonarios beneficios que desde aquí se obtienen. La industria ni la hemos visto nunca ni se le espera.

Las mujeres ocupan los empleos peor pagados, sufren diariamente la discriminación de género y, en muchas ocasiones, son víctimas de la violencia y el asesinato.

   

Por todo lo expresado anteriormente y que sólo es un sucinto resumen de nuestras realidades, desde el SAT de Granada ante este Primero de Mayo, día internacional de la Clase Trabajadora, se llamó a la movilización y a la organización. Es imprescindible una clase trabajadora fuerte, organizada y sin miedo. No vamos “ a comprar” el discurso de que “ante la crisis todos estamos juntos”, mientras somos la mayoría quienes perdemos y unos pocos los que se benefician. Es urgente imponer mediante la movilización un programa de urgencia social que responda a las necesidades de los y las trabajadoras y de la juventud. Las políticas de los gobiernos actuales no van en ese sentido y sin partidos y sindicatos genuinamente andaluces y que pongan fin a los desmanes que cada día se cometen sobre los campos ,las ciudades y los y las trabajadoras andaluzas, no tendremos futuro.

Tanto en Motril, como en Granada participaron compañeras y compañeros de los diversos sectores en lucha: limpiadoras, trabajadoras de Ayuda a Domicilio, de la Universidad de Granada, Hostelería y Turismo, etc.

Mención especial merece el cortejo en la manifestación de Granada de las y los trabajadores del plan INFOCA comunicado infoca(Agencia del Medio Ambiente y Agua – AMAYA ) que, también intervinieron al final de la manifestación y de los empleados públicos en lucha por la “fijeza” en sus puestos de trabajo.

En el seno de la manifestación unitaria de Granada y tras la pancarta de cabeza, marchaban los compañeros de la sección sindical del INFOCA y un numeroso grupo de bomberos forestales presos y presas de la interinidad permanente y de la competencia desleal por parte de los militares de la UME . A continuación la, ya tradicional, pancarta de Hostelería desde donde atronaron los gritos al paso frente al Hotel ABBA cuya plantilla en su totalidad se haya presa de un despido colectivo (ERE) comunicado hace unos días.

La lucha no debe circunscribirse a un día en concreto. El 1 de Mayo de este 2021 debe ser el punto de arranque ante una movilización permanente que nos lleve a recuperar nuestros derechos, reducir la jornada laboral, exigir trabajo justo y estable y unificar luchas y conflictos.

Ante nosotros tenemos varias movilizaciones como son la demanda de un funcionamiento correcto y justo de los Juzgados de lo Social (20 de mayo), la huelga general de los trabajadores públicos por su fijeza en el puesto de trabajo (28 de mayo) o la movilización estatal de las Plataformas de pensionistas (29 de mayo).

¡ Salgamos, pues, a las calles!

¡Defendamos nuestros derechos!

Foto: Víctor Mercury

¿Quién decide y elabora la política laboral en la Universidad de Granada?

¿Quién decide y elabora la política laboral en la Universidad de Granada?

¿Quién decide y elabora la política laboral en la Universidad de Granada?

por José Antonio Martín Pérez (delegado sindical del SAT-UGR)

Pues para no andarnos por las ramas diremos que la política laboral se decide en las mesas sectoriales y mesa general, donde están presentes los sindicatos “mayoritarios” (CC.OO.; UGT y CSIF) además de los representantes de Gerencia, donde no está presente un órgano tan importante y que representa al personal laboral de la Universidad de Granada como es el Comité de Empresa, este órgano está excluido de dichas mesas y tan solo se le informa de los acuerdos que salen de ellas.

Comenzamos haciendo un poco de historia para poder entender la política laboral que la Universidad de Granada está llevando a cabo de un tiempo a esta parte.

En el mes de junio de 2019 se celebran elecciones sindicales para Comité de Empresa a las que concurren siete secciones sindicales – CC.OO.; UGT; NOTUGR; CSIF; USTEA y la Coalición CTI-SAT y a las que fueron convocados aproximadamente unos 1400 trabajadores y trabajadoras laborales, estas elecciones sindicales se celebran después de dos laudos que fueron presentados por los sindicatos, llamados minoritarios, por el retraso que ya se llevaba en la convocatoria de dichas elecciones, estos sindicatos “minoritarios” no estaban presentes en la mesa de negociación en la que se negociaba el proceso de funcionarización del personal laboral. Ambos arbitrajes resultaron con laudos ganados por estos sindicatos “minoritarios” a pesar de que la empresa puso todo el empeño en que no salieran adelante las elecciones en las fechas que debieron convocarse, entre otras cosas porque peligraba todo ese proceso si los resultados de las elecciones se decantaban por un cambio en el seno del Comité. A resultas de esto tuvieron que convocarse dichas elecciones antes de que el proceso de funcionarización fuera aprobado en Junta de Gobierno de la Universidad de Granada. Lo que vino después ya es conocido por todos ya que las formaciones sindicales “mayoritarias” salieron victoriosas en dichas elecciones y se pudo culminar el proceso de funcionarización con el apoyo de estos sindicatos, un proceso de funcionarización con muchas lagunas y muchos flecos sin negociar debido a la naturaleza exprés con la que se negoció.

¿Qué ha pasado con el Comité de Empresa de la Universidad de Granada? Parece algo difícil de entender pero voy a intentar sintetizar en pocos renglones, una vez finalizado y aprobado el proceso de funcionarización en la Universidad de Granada los sindicatos CC.OO.; UGT; CSIF y NOTUGR abandonan dicho órgano, unos porque en las listas de candidatos a las elecciones sindicales no les quedaba nadie que se hubiera quedado como personal laboral y otros como CC.OO. y UGT no hacen correr las listas para que compañeros, que si estaban en dichas listas y que se habían quedado como personal laboral, ocuparan su puesto como delegados en el Comité de Empresa y se mantienen a personas que en esos momentos no representan a nadie disfrutando de crédito sindical, un verdadero disparate incluso auspiciado por la Gerencia de la Universidad.

En resumen que de un Comité de Empresa de 23 miembros se queda tan solo con ocho representantes, cuatro por USTEA y otros cuatro por la Coalición CTI-SAT.

¿Qué ocurrencia ha tenido la gerencia de la Universidad, concretamente en este mes de febrero?: la de pedir un informe de legitimación del Comité de Empresa al CMAC, después de más de un año de comenzar dicho órgano su andadura y todo, porque este Comité le ha salido un tanto díscolo y poco dócil, comunicando, al mismo tiempo al mismo, que mientras no se pronuncie la autoridad laboral no piensa reunirse, ni negociar nada con este Órgano que representa a los trabajadores laborales de la Universidad, La respuesta del CMAC a la Gerencia de la Universidad de Granada es que este Comité no es que tan solo es legitimo, sino que tiene capacidad de negociación y debe ser consultado y tenido en cuenta durante el periodo de vigencia del mismo, que no es otro que por cuatro años desde que se celebraron las elecciones sindicales.

En estos momentos nos encontramos en que ni el Comité de Empresa, ni las secciones sindicales por su cuenta han logrado arrancar, después de todo este tiempo, un calendario de negociación en el que se contemplen los problemas que aquejan a todo el personal que ha decidido voluntariamente quedarse como personal laboral. En la actualidad se pisotea el Convenio Colectivo de las Universidades Andaluzas y se incumplen todos y cada uno de los acuerdos que con tanto esfuerzo se habían conseguido. Tanto la Sra. Rectora, como la Sra. Gerente nos dan largas e incumplen una tras otra promesas de sentarse a negociar, dejando bien claro que a todo el personal laboral lo han arrinconado y solo esperan a que se extingan sus contratos como tales “laborales” en estos años venideros. Lo que se entiende menos aún, por no decir nada, es que sindicatos que se denominan de clase, hagan lo mismo que la empresa y hayan abandonado a todos estos trabajadores a su suerte, apostando por el proceso de funcionarización y comiendo de la mano de la empresa, ya que para ellos como para la empresa somos escoria que hay que limpiar de todas las maneras posibles.

Lo último, de lo último que se le ha ocurrido a estas “famosas” mesas de negociación, es eliminar delegados de las centrales sindicales “minoritarias”, favoreciendo a los sindicatos que han ayudado a culminar el proceso de funcionarización, a los cuales les han cedido tanto crédito de horas sindicales, que no les queda otra que tenerlo que repartir entre sus afiliados. El problema de fondo no es lo del crédito horario que tiene su importancia por lo expuesto anteriormente la cuestión es que se conculca la Libertad Sindical y que se ha castigado a los delegados incómodos y que han estado defendiendo los intereses del personal laboral. Con todo y con eso, lo peor es la falta de talante negociador que presenta el equipo de gerencia de la Universidad de Granada con el órgano que representa al PAS laboral, con el que se muestran prepotentes y arrogantes, llegando incluso a manifestar su desprecio por algún representantes de los trabajadores y trabajadoras laborales. Todo esto sirve que sirve de muestra para que nos hagamos una idea del respeto que tienen por el personal laboral.

Vuelvo a decir que para estas personas del equipo de Gobierno de la Universidad de Granada, el personal laboral o PAS–Laboral como también se le denomina- y ampliamente demostrado por sus prácticas discriminatorias y contrarias a ala Libertad Sindical adoptadas contra nosotros y nuestros representantes, somos escoria y unos indeseables; personal que hay que castigar por su osadía de permanecer voluntariamente como laborales, que es como comenzamos a trabajar en esta empresa.

Jueves 29, rueda de prensa en El Ejido: la situación del campo en Andalucía.

Jueves 29, rueda de prensa en El Ejido: la situación del campo en Andalucía.

La situación del campo en Almería y Andalucía

El Sindicato de Obreros del Campo – Sindicato Andaluz de Trabajadores ofrecerá al próximo jueves 29 de abril a las 11 h. en la Plaza Mayor de El Ejido una rueda de prensa pública en la que repasará los principales problemas que afectan a los trabajadores del campo andaluz, y muy especialmente en Almería.Al acto asistirá el portavoz del Soc-SAT Almería José G. Cuevas, así como el portavoz nacional del SAT Óscar Reina. Además de otros responsables del sindicato como Paco Cabello, portavoz de Granada, y miembros de la Unión Local del Poniente.

Durante la rueda de prensa, José G. Cueva que recientemente ha sido agredido por un empresario durante una visita informativa, expondrá las acciones sindicales y penales que el Soc-SAT tiene en curso sobre la explotación de trabajadores ” sin Arraigo Laboral “.
Otros temas a tratar serán el Convenio del manipulado y del campo. Así como la situación general del campo andaluz. Durante la rueda de prensa también se anunciarán las próximas movilizaciones y acciones a llevar a cabo por el SAT en Andalucía y a nivel europeo. Y la manifestación convocada en San Isidro – Níjar, el próximo domingo 2 de mayo, con motivo del Día de los Trabajadores.

El acto se cerrará con una declaración de apoyo a Helena Malero, investigadora y activista de los Derechos Humanos nacida precisamente en El Ejido, después de que el pasado 23 de enero le fuera denegada la entrada a Marruecos, país en el que reside con sus hijos desde hace 18 años.

Foto Archivo: José G. Cuevas portavoz del Soc-SAT Almería

1º DE MAYO ¡A la calle! Por la recuperación de los derechos laborales y sociales

1º DE MAYO ¡A la calle! Por la recuperación de los derechos laborales y sociales

MANIFIESTO 1º DE MAYO 2021 – GRANADA

¡A la calle! Por la recuperación de los derechos laborales y sociales

Otro año más con motivo del 1º de Mayo, los sindicatos de clase combativos CGT, SAT y USTEA aunamos nuestras fuerzas y salimos a la calle en defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, poniendo en el centro de la movilización reivindicaciones como la derogación de las reformas laborales, de la ley mordaza, por las pensiones públicas, por la reducción de la edad jubilación, por una vivienda y por unos servicios públicos dignos, por la reducción del tiempo de trabajo sin rebaja salarial, por la igualdad salarial entre hombres y mujeres, …

Desde el inicio de la crisis sanitaria de la COVID, la clase trabajadora está viendo cómo la aparición de una pandemia mundial se utiliza de excusa, tanto a nivel del gobierno andaluz, como del gobierno central, para eliminar, una vez más, derechos laborales y sociales, para seguir empobreciéndonos, mientras que aquellos que nos explotan permanecen con sus privilegios intactos, recibiendo incluso millones de euros en ayudas públicas.

Otro año más con motivo del 1º de Mayo, los sindicatos de clase combativos CGT, SAT y USTEA aunamos nuestras fuerzas y salimos a la calle en defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, poniendo en el centro de la movilización reivindicaciones como la derogación de las reformas laborales, de la ley mordaza, por las pensiones públicas, por la reducción de la edad jubilación, por una vivienda y por unos servicios públicos dignos, por la reducción del tiempo de trabajo sin rebaja salarial, por la igualdad salarial entre hombres y mujeres, …

Desde el inicio de la crisis sanitaria de la COVID, la clase trabajadora está viendo cómo la aparición de una pandemia mundial se utiliza de excusa, tanto a nivel del gobierno andaluz, como del gobierno central, para eliminar, una vez más, derechos laborales y sociales, para seguir empobreciéndonos, mientras que aquellos que nos explotan permanecen con sus privilegios intactos, recibiendo incluso millones de euros en ayudas públicas.

Desde Andalucía vemos todavía más crecidas las diferencias y la brecha económica que se ahonda y profundiza con la llegada de la Crisis sanitaria.

Las clases privilegiadas aguantan el tirón del parón de la economía, con la riqueza acumulada por la apropiación de nuestro trabajo, como demuestran los enormes beneficios de las grandes empresas del IBEX-35, mientras el resto nos vemos abocados/as a depender de ayudas estatales en el mejor de los casos, o a la ya conocida cola de paro y cola del hambre en la inmensa mayoría -que en nuestra tierra adquiere proporciones dantescas y que nos condena a seguir estando en las últimas posiciones en cuanto a beneficios y desarrollo social-. Con los barrios obreros sumidos en una economía absolutamente precarizada, sin contratos ni derechos laborales, la imposibilidad de trabajar durante tanto tiempo nos ha condenado una vez más a la pobreza extrema.

Esta situación ha afectado en mayor medida al trabajo feminizado de cuidados, ya que una inmensa mayoría del mismo se realiza en precario, al margen de los derechos laborales que dan cobertura legal ante estas situaciones, lo que ha aumentado aún más las desigualdades económicas entre mujeres y hombres.

Frente a esto, todavía siguen sin derogarse las reformas laborales, mientras Los ERTES, que se han vendido como una medida en defensa de la clase trabajadora, han quedado a voluntad del empresario, siendo un recurso a su servicio para ahorrarse costes pagados con dinero público. Y por si fuera poco, muchos de estos ERTES por supuesto están convirtiéndose en ERES, agudizando la crisis que se nos viene encima si no le ponemos remedio con la única herramienta posible: nuestra lucha.

Es absolutamente inaplazable que se pongan en marcha las medidas necesarias destinadas a paliar y revertir esta situación, impidiendo que sea una vez más la clase trabajadora la que pague, como ya está haciendo, las consecuencias de una crisis económica. Crisis que es intrínseca al sistema capitalista y de la que no saldremos sin enfrentarnos a los intereses de los que acaparan la riqueza.

Ante esto, la paz social no puede ser la respuesta y el sindicalismo de concertación ha demostrado sobradamente su complicidad con el desmantelamiento del Estado social y la pauperización y pérdida de derechos de amplios sectores sociales. Es necesaria, por tanto, una fuerte contestación social de la clase trabajadora, tal como está sucediendo en la actualidad en empresas como Tubacex, en huelga desde hace más de dos meses o en Airbus, con el anunciado cierre de la planta de Puerto Real con el beneplácito de los gobiernos andaluz y central. La movilización por el 1º de Mayo debe servir también para apoyar de manera concreta estas luchas.

Aquellos trabajadores/as cuyos salarios han disminuido o desaparecido, deben quedar libres de pagar hipotecas, alquileres, impuestos, recibos de agua, gas y electricidad. No debemos nada a nadie, la economía nace y muere en la fuerza de nuestro trabajo. Que paguen los mismos que se han apropiado de él en vez aumentar la distancia social por enésima vez. Movilicémonos por un verdadero reparto de la riqueza.

Es necesario asegurar unos servicios sociales públicos y dignos para todos y todas, con capacidad de respuesta ante las situaciones de necesidad de todas las personas que viven en una comunidad. Sanidad, Educación, Vivienda, Suministros Básicos, etc. deben ser considerados como derechos intocables que aseguren una mínima equidad social hasta que la Clase Trabajadora conduzca a Andalucía a un sistema económico y político que nos permita disponer de Soberanía para poder ser «socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres». Huir de la beneficencia y las soluciones paternalistas, estableciendo un verdadero sistema público de protección social, bajo el control de la clase trabajadora, los recursos nos pertenecen porque nosotros y nosotras los generamos. Rechazamos toda forma de privatización de los servicios públicos, ya sean externalizaciones o concertaciones, que sólo sirven para recortarlos, degradarlos, precarizar los puestos de trabajo y las condiciones laborales y crear mayores desigualdades, mercantilizando los derechos básicos y propiciando el beneficio de unos pocos. Es preciso aumentar ostensiblemente la inversión en empleo público en todos los sectores de la administración. Los recortes en sanidad y la privatización de las residencias de mayores están en el origen de muchas muertes durante la pandemia, de las que nadie se hace responsable.

Los sectores sanitario y educativo, dos de los más feminizados, se han mostrados como imprescindibles y esenciales para la sociedad sin que esto haya tenido repercusiones reales en las condiciones laborales de las trabajadoras que los desarrollan. Más allá de los aplausos en los balcones y el reconocimiento formal a su labor, ambos sectores tienen una infravaloración social que se traduce en menores salarios y mayor temporalidad que otros sectores de los servicios públicos que se encuentran masculinizados. Las trabajadoras queremos que se valore el impacto público y social de nuestro trabajo y que se traduzca en derechos laborales consolidados.

No vamos a permitir que se trafique con los derechos de nuestros/as hijos/as como se ha hecho durante la pandemia. Los niños y las niñas de la clase trabajadora no pueden verse en la situación de no poder estudiar por no tener medios tecnológicos a su alcance, recordándonos una vez más que la educación gratuita nunca estuvo garantizada. Los recursos educativos deben ser de la escuela pública, y deben garantizar el acceso de todos/as en condiciones de igualdad. Los recortes en la educación pública contribuyen a la desigualdad y a la segregación, propiciando el fortalecimiento del sector privado que ve en la educación una fuente de negocio y de selección social. Todo lo que no sea invertir en la educación pública es robarnos el futuro.

Otro sector que necesita indispensablemente nuestra defensa es el de los trabajadores y trabajadoras del Sector Primario: reconocer los derechos de los jornaleros y de todas y todos los trabajadores del Campo los almacenes y la mar, huyendo de modelos como el que representa la agricultura intensiva capitalista que asegura inmensos beneficios para unos pocos, pero cada vez ocupa menos manos y condena al medio rural a la ruina vaciando los pueblos de Andalucía y negándoles el necesario e irrenunciable futuro que aporta un desarrollo sostenible apuntalado sobre una explotación agro-ecológica y una que asegure la soberanía alimentaria partiendo de una explotación racional de los recursos agrícolas y marinos. Hay que acabar con la odiosa realidad de los subsidios para crear empleo sostenible y respetuoso con el Medioambiente para asegurar el futuro de nuestras hijas e hijos en el mundo rural.

El sistema económico se ha apoyado, como siempre lo hace, pero especialmente en momentos de crisis, sobre la base de un sistema de cuidados, desarrollado fundamentalmente por las mujeres. Se da por hecho que las mujeres debemos soportar el peso del cuidado de nuestros/as pequeños/as y de las personas mayores, recortando y privatizando todos los recursos públicos de cuidado (con consecuencias especialmente dramáticas, como el caso de las residencias) y traspasando directamente esa carga a las mujeres, como si el sostenimiento de la vida no fuese una responsabilidad social.

La postración y el papel asignado a Andalucía, como fuente y mina del extractivismo humano, material, económico y de recursos naturales a que nos somete el Capitalismo y las políticas neoliberales que aplican los gobiernos -ora socialdemócratas, ora liberales- a su servicio, condena a nuestros jóvenes al desempleo, cuando no a la interinidad del infraempleo o la emigración forzosa y al conjunto de andaluzas y andaluces a una subsistencia miserable sin un futuro de progreso social que nos permita vivir y trabajar en nuestra tierra.

Por supuesto nada de todo esto sería posible si no hubiese ido acompañado de una fuerte criminalización de la protesta, ayudándose para ello de una ley mordaza que todavía sigue sin ser derogada. Vendiendo en los medios de comunicación el miedo a las movilizaciones, acusándonos de irresponsables por organizar movilizaciones porque nos quieren en casa callados/as y desorganizados/as mientras nos lo quitan todo.

Por eso, es imprescindible una clase trabajadora fuerte, organizada y sin miedo. No les compramos el discurso de que todos estamos juntos en esto, mientras somos la mayoría quienes perdemos y unos pocos los que se benefician. Es urgente imponer mediante la movilización un programa de urgencia social que responda a las necesidades de los/as trabajadoras y de la juventud. Las políticas de los gobiernos actuales no van en ese sentido. Es urgente revertirlas. En el caso contrario seguirá creciendo la derecha y la extrema derecha que ya se atreve incluso con convocar manifestaciones el 1º de mayo. Que no nos engañen, la extrema derecha siempre ha defendido los intereses de los más ricos dividiendo a nuestra clase entre nativos y extranjeros.

Con pandemia o sin pandemia, la lucha de clases continúa y la clase trabajadora sólo podrá autoemanciparse enfrentándose a quienes hacen posible este sistema injusto y criminal.

Desde Andalucía vemos todavía más crecidas las diferencias y la brecha económica que se ahonda y profundiza con la llegada de la Crisis sanitaria.

Las clases privilegiadas aguantan el tirón del parón de la economía, con la riqueza acumulada por la apropiación de nuestro trabajo, como demuestran los enormes beneficios de las grandes empresas del IBEX-35, mientras el resto nos vemos abocados/as a depender de ayudas estatales en el mejor de los casos, o a la ya conocida cola de paro y cola del hambre en la inmensa mayoría -que en nuestra tierra adquiere proporciones dantescas y que nos condena a seguir estando en las últimas posiciones en cuanto a beneficios y desarrollo social-. Con los barrios obreros sumidos en una economía absolutamente precarizada, sin contratos ni derechos laborales, la imposibilidad de trabajar durante tanto tiempo nos ha condenado una vez más a la pobreza extrema.

Esta situación ha afectado en mayor medida al trabajo feminizado de cuidados, ya que una inmensa mayoría del mismo se realiza en precario, al margen de los derechos laborales que dan cobertura legal ante estas situaciones, lo que ha aumentado aún más las desigualdades económicas entre mujeres y hombres.

Frente a esto, todavía siguen sin derogarse las reformas laborales, mientras Los ERTES, que se han vendido como una medida en defensa de la clase trabajadora, han quedado a voluntad del empresario, siendo un recurso a su servicio para ahorrarse costes pagados con dinero público. Y por si fuera poco, muchos de estos ERTES por supuesto están convirtiéndose en ERES, agudizando la crisis que se nos viene encima si no le ponemos remedio con la única herramienta posible: nuestra lucha.

Es absolutamente inaplazable que se pongan en marcha las medidas necesarias destinadas a paliar y revertir esta situación, impidiendo que sea una vez más la clase trabajadora la que pague, como ya está haciendo, las consecuencias de una crisis económica. Crisis que es intrínseca al sistema capitalista y de la que no saldremos sin enfrentarnos a los intereses de los que acaparan la riqueza.

Ante esto, la paz social no puede ser la respuesta y el sindicalismo de concertación ha demostrado sobradamente su complicidad con el desmantelamiento del Estado social y la pauperización y pérdida de derechos de amplios sectores sociales. Es necesaria, por tanto, una fuerte contestación social de la clase trabajadora, tal como está sucediendo en la actualidad en empresas como Tubacex, en huelga desde hace más de dos meses o en Airbus, con el anunciado cierre de la planta de Puerto Real con el beneplácito de los gobiernos andaluz y central. La movilización por el 1º de Mayo debe servir también para apoyar de manera concreta estas luchas.

Aquellos trabajadores/as cuyos salarios han disminuido o desaparecido, deben quedar libres de pagar hipotecas, alquileres, impuestos, recibos de agua, gas y electricidad. No debemos nada a nadie, la economía nace y muere en la fuerza de nuestro trabajo. Que paguen los mismos que se han apropiado de él en vez aumentar la distancia social por enésima vez. Movilicémonos por un verdadero reparto de la riqueza.

Es necesario asegurar unos servicios sociales públicos y dignos para todos y todas, con capacidad de respuesta ante las situaciones de necesidad de todas las personas que viven en una comunidad. Sanidad, Educación, Vivienda, Suministros Básicos, etc. deben ser considerados como derechos intocables que aseguren una mínima equidad social hasta que la Clase Trabajadora conduzca a Andalucía a un sistema económico y político que nos permita disponer de Soberanía para poder ser «socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres». Huir de la beneficencia y las soluciones paternalistas, estableciendo un verdadero sistema público de protección social, bajo el control de la clase trabajadora, los recursos nos pertenecen porque nosotros y nosotras los generamos. Rechazamos toda forma de privatización de los servicios públicos, ya sean externalizaciones o concertaciones, que sólo sirven para recortarlos, degradarlos, precarizar los puestos de trabajo y las condiciones laborales y crear mayores desigualdades, mercantilizando los derechos básicos y propiciando el beneficio de unos pocos. Es preciso aumentar ostensiblemente la inversión en empleo público en todos los sectores de la administración. Los recortes en sanidad y la privatización de las residencias de mayores están en el origen de muchas muertes durante la pandemia, de las que nadie se hace responsable.

Los sectores sanitario y educativo, dos de los más feminizados, se han mostrados como imprescindibles y esenciales para la sociedad sin que esto haya tenido repercusiones reales en las condiciones laborales de las trabajadoras que los desarrollan. Más allá de los aplausos en los balcones y el reconocimiento formal a su labor, ambos sectores tienen una infravaloración social que se traduce en menores salarios y mayor temporalidad que otros sectores de los servicios públicos que se encuentran masculinizados. Las trabajadoras queremos que se valore el impacto público y social de nuestro trabajo y que se traduzca en derechos laborales consolidados.

No vamos a permitir que se trafique con los derechos de nuestros/as hijos/as como se ha hecho durante la pandemia. Los niños y las niñas de la clase trabajadora no pueden verse en la situación de no poder estudiar por no tener medios tecnológicos a su alcance, recordándonos una vez más que la educación gratuita nunca estuvo garantizada. Los recursos educativos deben ser de la escuela pública, y deben garantizar el acceso de todos/as en condiciones de igualdad. Los recortes en la educación pública contribuyen a la desigualdad y a la segregación, propiciando el fortalecimiento del sector privado que ve en la educación una fuente de negocio y de selección social. Todo lo que no sea invertir en la educación pública es robarnos el futuro.

Otro sector que necesita indispensablemente nuestra defensa es el de los trabajadores y trabajadoras del Sector Primario: reconocer los derechos de los jornaleros y de todas y todos los trabajadores del Campo los almacenes y la mar, huyendo de modelos como el que representa la agricultura intensiva capitalista que asegura inmensos beneficios para unos pocos, pero cada vez ocupa menos manos y condena al medio rural a la ruina vaciando los pueblos de Andalucía y negándoles el necesario e irrenunciable futuro que aporta un desarrollo sostenible apuntalado sobre una explotación agro-ecológica y una que asegure la soberanía alimentaria partiendo de una explotación racional de los recursos agrícolas y marinos. Hay que acabar con la odiosa realidad de los subsidios para crear empleo sostenible y respetuoso con el Medioambiente para asegurar el futuro de nuestras hijas e hijos en el mundo rural.

El sistema económico se ha apoyado, como siempre lo hace, pero especialmente en momentos de crisis, sobre la base de un sistema de cuidados, desarrollado fundamentalmente por las mujeres. Se da por hecho que las mujeres debemos soportar el peso del cuidado de nuestros/as pequeños/as y de las personas mayores, recortando y privatizando todos los recursos públicos de cuidado (con consecuencias especialmente dramáticas, como el caso de las residencias) y traspasando directamente esa carga a las mujeres, como si el sostenimiento de la vida no fuese una responsabilidad social.

La postración y el papel asignado a Andalucía, como fuente y mina del extractivismo humano, material, económico y de recursos naturales a que nos somete el Capitalismo y las políticas neoliberales que aplican los gobiernos -ora socialdemócratas, ora liberales- a su servicio, condena a nuestros jóvenes al desempleo, cuando no a la interinidad del infraempleo o la emigración forzosa y al conjunto de andaluzas y andaluces a una subsistencia miserable sin un futuro de progreso social que nos permita vivir y trabajar en nuestra tierra.

Por supuesto nada de todo esto sería posible si no hubiese ido acompañado de una fuerte criminalización de la protesta, ayudándose para ello de una ley mordaza que todavía sigue sin ser derogada. Vendiendo en los medios de comunicación el miedo a las movilizaciones, acusándonos de irresponsables por organizar movilizaciones porque nos quieren en casa callados/as y desorganizados/as mientras nos lo quitan todo.

Por eso, es imprescindible una clase trabajadora fuerte, organizada y sin miedo. No les compramos el discurso de que todos estamos juntos en esto, mientras somos la mayoría quienes perdemos y unos pocos los que se benefician. Es urgente imponer mediante la movilización un programa de urgencia social que responda a las necesidades de los/as trabajadoras y de la juventud. Las políticas de los gobiernos actuales no van en ese sentido. Es urgente revertirlas. En el caso contrario seguirá creciendo la derecha y la extrema derecha que ya se atreve incluso con convocar manifestaciones el 1º de mayo. Que no nos engañen, la extrema derecha siempre ha defendido los intereses de los más ricos dividiendo a nuestra clase entre nativos y extranjeros.

Con pandemia o sin pandemia, la lucha de clases continúa y la clase trabajadora sólo podrá autoemanciparse enfrentándose a quienes hacen posible este sistema injusto y criminal.

 

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